Así lo estimó Guillermo Sosa, gerente comercial de Cappelletti, una de las empresas locales líderes en el rubro.
En tanto, la suba de los últimos años alcanzaría al 20 por ciento, una cifra acorde a la inflación de gran parte de los sectores de la economía argentina.
En diálogo con DEMOCRACIA, el comerciante destacó las ventajas que ofrece la construcción y afirmó: “Construir es una reserva de valor, eso hace que sea un rubro que se está moviendo casi independientemente de la economía. Hay inversión y dinero disponible que se está volcando a la construcción”.
Respecto del nivel de las ventas, Sosa dijo que, en líneas generales, fue “estable” durante 2012, aunque en los últimos meses comenzó a observarse una desaceleración, prevista por la empresa: “Es sabido que en los meses lluviosos la construcción afloja, afectando los niveles de venta”, agregó.
Cappelletti es una empresa juninense dedicada a la venta de materiales de construcción, sanitarios, aberturas, carpintería, metálica, cerámicas, accesorios, aceros y caños.
La sede está ubicada en 12 de octubre 661, con sucursal en Intendente de la Sota y Ruta Nacional Nº 7.
Fideicomisos y edificios
Consultado sobre las características propias de la construcción en nuestra ciudad, Sosa aseguró que existen muchos proyectos de fideicomiso y edificios, al igual que en las grandes localidades de la zona, tales como Pergamino y 9 de Julio.
En cambio, en los pueblos más pequeños, las obras están más relacionadas con la construcción y las reformas de viviendas para uso personal (no para la venta).
Faltan materiales importados
En otro orden, el comerciante habló de las trabas a la importación y aseguró: “Hace un tiempo venían de China productos de primeras marcas que ahora no están entrando. Esto hace que las fábricas se vean imposibilitadas para su entrega, hasta que se reconviertan. Una vez reconvertidas, habría que ver la diferencia de costos”.
Vale aclarar que esta “reconversión”, implica que esos productos que antes venían del exterior, comiencen a fabricarse en el país.
“Las empresas se están adaptando a la nueva situación. Las decisiones del cierre de la importación, son cuestiones que no dependen netamente de ellas, con lo cual obligatoriamente tienen que acomodarse a ese nuevo escenario”, afirmó.

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