Un testigo clave de la causa que investiga los apremios ilegales y la presunta violación a un menor de edad el 18 de enero en la Seccional Segunda de Trelew, murió ayer por la tarde luego de haber sido atacado salvajemente en la vía pública por autores hasta ahora desconocidos.
El joven declaró apenas dos días después de denunciado el hecho como testigo protegido y en Cámara Gessell donde se le tomó su declaración con carácter de testimonio válido para el juicio, ya que había manifestado que temía por su vida. Es que en esos dos días posteriores al hecho según denunció efectivos policiales en una moto lo persiguieron y lo tiraron en plena vía pública en forma amenazante para su vida. Por ello la Fiscalía, la Defensa y la Secretaría de Seguridad de la provincia dispusieron su inmediato traslado a otro punto del país fuera de Chubut, el cual se hizo efectivo pocas horas después de su declaración. Sus dichos acerca de lo que vio y escuchó mientras estaba detenido en la Comisaría Segunda, fueron constatados luego con las pericias y la observación ocular realizada en la seccional por personal de Gendarmería Nacional.
Desde enero el joven estaba fuera de la provincia, sin embargo la necesidad de realizar los trámites para contar con su Documento Nacional de Identidad, el cual necesitaba para poder trabajar en el lugar en que se encontraba, lo trajo de nuevo a Chubut. Había llegado hace dos días, hizo los trámites correspondientes en el Registro Civil y aprovechó el tiempo para visitar a una sobrina que se encontraba en el Hospital Zonal de Trelew internada por una afección al parecer importante.
A las cinco de la madrugada de ayer el chico abrió la puerta de su casa, llamó a su mamá y antes que ésta y su hermana llegaran al living el chico cayó desvanecido y envuelto en sangre. Fue trasladado por una ambulancia hasta el Hospital Zonal donde durante casi todo el día los médicos intentaron salvarle la vida, llegaron a operarlo una vez, pero a las 16,05 según el parte oficial, Bruno Rodríguez falleció.
Incesantes fueron durante su corta internación los llamados desde la Alcaidía policial al nosocomio para constatar si realmente estaba herido en ese lugar, otros presos que lo conocían intentaban saber su estado. Lo mismo sucedió desde la Unidad Regional, desde donde se encargaron durante horas en tratar de ubicar en que sector había sido internado el joven, ante la sorpresa de médicos y empleados que no entendían el notable interés por su caso.
Preocupación y medidas
En ámbitos judiciales la noticia cayó como un balde de agua fría. Nadie sabe nada acerca de como sucedieron los hechos porque la policía no tiene datos aún acerca de bajo que circunstancias se dieron los hechos que llevaron a la muerte de este joven. Dijo su mamá que al llegar a la casa tenía puesta una campera de cuero que no era de él. Tal vez sea esta la única pista posible para determinar quien fue el autor de este grave homicidio, pero por ahora no hay detenidos ni sospechosos. Ayer durante toda la tarde el Fiscal que investigará este homicidio, doctor Osvaldo Heiber, se hizo presente en el Hospital Zonal para obtener todos los datos posibles acerca de la muerte de Rodríguez.
Quizás por ello, los investigadores y letrados del caso Almonacid no daban crédito a la noticia y tienen las peores sospechas y el temor lógico por todos los otros testigos que se acercaron a declarar en la causa.
Desde los Tribunales se manifestó ayer la preocupación por lo que pueda ocurrir con la familia Almonacid, sobre todo con el chico denunciante, que ha recibido incesantemente amenazas e insultos en su vivienda, a través de los teléfonos de la familia y en forma anónima. Sujetos anónimos habrían dejado correr la información que el chico abusado se habría autolesionado, mandan mensajes de pésame a la familia, entre otros aprietes que la familia viene sufriendo sin que nadie se haga cargo de protegerlos como corresponde a tanta impunidad.
Es por ello que el defensor oficial que representa a la familia, analizó con el secretario de Seguridad la necesidad de brindar protección al chico y su familia y el camino más seguro es sacarlos a todos de la provincia al menos hasta el juicio.
Lo mismo sucedería con el resto de los testigos que han declarado, entre ellos amigos del chico denunciante y otros presos que se encontraban en la comisaría el día del hecho, ya que su integridad física también preocupa a las autoridades judiciales en sobre manera.
Precisamente mañana habrá una audiencia en los Tribunales desde las 9 horas, donde el defensor Sergio Rey, representante de la familia, se presentará como querellante también en la investigación que se abrió sobre el médico policial que actuó revisando al chico Almonacid en la comisaría y sobre quien pesa una acusación de falsedad ideológica.
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