Río Cuarto. A esa pena sentenciaron a la joven madre que asfixió a su niñito.
El fiscal Jorge Medina había pedido 10 años de prisión al considerar que hubo atenuantes extraordinarios en el episodio, y de allí que evitó solicitar la reclusión perpetua por el delito de homicidio calificado por el vínculo.
Por su parte, el abogado defensor, René Bossio, solicitó la absolución al hacer hincapié en que la joven madre atravesaba una situación delicada que le impedía comprender la criminalidad de sus actos.
La sentencia fue decidida por la mayoría de los jurados populares y los tres jueces técnicos. Coincidieron en que, si bien el psiquiatra forense Gustavo Zanlungo sostuvo en su declaración que la mujer “comprendía lo que hacía”, también es cierto que hubo atenuantes emocionales y psicológicos que impidieron que Moreno sea condenada a la máxima pena.
La víctima de esta historia se llamaba Lautaro y tenía 4 meses. El pequeño fue asesinado en la siesta del 26 de diciembre último, en una habitación de la vivienda de barrio Villa Dalcar, en Río Cuarto, al sur de la provincia de Córdoba.
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