La Matanza disgrega y desnuda a los federales

Si bien Eduardo Duhalde, Felipe Solá y Francisco De Narváez continúan con intenciones de traccionar conjuntamente, aunque luego pulseen individualmente, la región del Conurbano es testigo de la fractura interna del bloque. Sus candidatos a intendentes son distintos y circulan por veredas cruzadas. Acusaciones directas
La Matanza representa al escenario que ve partirse progresivamente la alianza construida, o a construir, por los integrantes del peronismo federal, Duhalde, Solá y De Narvaéz.

Si bien, los precandidatos disidentes alientan todavía la idea de unirse para no perder, el punto geográfico del Conurbano parece mostrar la verdadera faceta del espacio.

Cada uno de los federales ya lanzó sus nombres para competir dentro de la esfera de la Jefatura comunal y son todos nombres disímiles, en la carrera por reemplazar al cuestionado Fernando Espinoza.

En las huestes duhaldistas comenzó a jugar el edil Ariel Martínez, aunque sin el apoyo de Duhalde ni de la gente del “Momo” Venegas.

Desde el felipismo, el concejal Fernando Asencio parece tener todos los números para ser candidato a intendente. Aunque también flota la posibilidad del diputado nacional y sindicalista, Juan Carlos Sluga, hoy tironeado entre el oficialismo y el peronismo federal.

Por el denarvaísmo, por ahora estaría ganando la candidatura Adrián Verdini, titular del bloque político en el HCD.

Además, sus alfiles territoriales colisionan constantemente avivando la escisión a escala nacional. Los duhaldistas acusan a los denarvaístas de “soberbios” y los felipistas no quieren “candidatos a dedo”.

En tanto, el circo de acusaciones entre los sectores encuentra también el calificativo de “cómplice del kirchnerismo”, principalmente a los peones duhaldistas, acusados de jugar para el justicialismo y “votar siempre con ellos” en el Concejo Deliberante.

La estrategia política del PF no logra consolidarse, ni cerca está de eso, en la cancha donde Duhalde supo operar como caudillo. Sus fichas internas juegan las líneas que les bajan sus patrones, los cuales no logran mantenerse alineados, si quiera para hacer campaña.

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