La Matanza: Algo huele mal debajo de la alfombra

La gestión de Fernando Espinoza promueve un proyecto de 600 millones de pesos cuyo objetivo es hacer desaparecer “mágicamente” los residuos de la comuna. Hoy se realizó una nueva sesión en el HCD tratando de aprobar el proyecto, sin embargo aún continúa siendo un saldo desfavorable para la gestión comunal
Otra polémica surge en el Municipio de La Matanza, de la mano de la gestión de Fernando Espinoza. Ahora promueve un proyecto para crear lo que se denomina “pomposamente” Centro Ambiental de Recomposición Energética (CARE). El objetivo del mismo es instalarse en la localidad de González Catán e incinerar el ciento por ciento de los residuos domiciliarios que cotidianamente llegan a la Ceamse.

La batalla en estos momentos se entabla en el recinto del Concejo Deliberante de La Matanza, donde el oficialismo quiere tratar de conseguir la aprobación del proyecto de manera urgente. Sin embargo, ya pasaron varias sesiones sin tener esas buenas noticias en el despacho de Espinoza.

El jefe técnico del equipo interdisciplinario que trabajó en el proyecto del CARE, Daniel Iglesias, remarca que el objetivo es “abandonar definitivamente el enterramiento como modo de tratar los residuos”. Por esa razón, se “arriesgan” a este modelo de tratamiento.

Daniel Iglesias afirma ante los vecinos que “no se trata de incineración”, sino que la transformación de los residuos se logra por “la disociación molecular catalítica”.

El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, firmaron el acuerdo para la construcción del primer centro am-biental de recomposición energética, que estaría totalmente operativo en septiembre de 2012.

Se trata de una planta que ocupará 25 hectáreas en la localidad de González Catán y que empleará a 300 personas. Fuentes oficiales explican que solamente hay plantas similares en Finlandia, Italia y Brasil, aunque la que se instalará en González Catán se diferenciará porque llegará a la transformación del ciento por ciento de los residuos.

Por otro lado, los vecinos de González Catán, junto a organizaciones de La Matanza, concejales y técnicos en materia ambiental, mantuvieron varias reuniones junto a especialistas para informarse sobre los pros y los contras que tiene esta planta de tratamiento de la basura.

Del lado de Espinoza se habla de soluciones “mágicas”, de la desaparición de los residuos a través de la implementación de este proyecto. Por otro lado, se refieren a la contaminación del aire generado por la misma combustión de la planta y de la falta de credibilidad de parte de la gestión de Espinoza, que ya ha tenido otros oscuros antecedentes.

Jorge Ceballos, referente de Pino Solanas en La Matanza, asegura a La Tecla que “el Ejecutivo no brinda ninguna información, no explica nada. Lo que sí tienen es un apuro en aprobar en el Concejo Deliberante la aplicación de este proyecto”.

Ceballos, secretario general de la provincia de Buenos Aires del Movimiento Libres del Sur, agrega: “Nosotros tenemos muchas sospechas, porque nunca hay transparencia en los años de gestión que viene desarrollando este municipio. Por ejemplo, lo que sucede en la zona del río Matanza, donde hay un montón de empresas que todavía contaminan y supuestamente están en orden. No hay ningún tipo de información que explique el estado de situación de las cosas cuando uno lo solicita”.

Ceballos dice a La Tecla: “El reciclado es mucho más barato que los 600 millones de pesos, pero seguramente mucho menos negocio para él (por Espinoza)”.

“Nosotros decimos que ‘los muchachos’ no quieren transparentar la cosa, por eso no explican cómo van a distribuir los 600 millones. Como siempre en estas operaciones, hay algunos ‘beneficios’ para quienes lo ejecutan”, denuncia duramente Jorge Ceballos.

Lorena Pujo es una activista de Greenpeace que está trabajando junto a su equipo técnico en el tema. En diálogo con La Tecla sobre el proyecto promovido por el Municipio, dice: “Estas tecnologías de incineración para obtener energía de los residuos son realmente un riesgo para el ambiente y para la salud de las personas. Tienen un historial muy malo, de fracaso”.

La especialista ambiental sostiene a La Tecla que desde el Ejecutivo no hay una información clara acerca del proyecto: “En este convenio no hay nada justificado, hay un Powerpoints con unas fotos muy bonitas y nada más”.

“Están planteando mucha confusión en la población. Una de las falacias es que no van a cerrar la Ceamse en dos años en González Catán”, asegura.

Lorena Pujo afirma que “seguiremos trabajando con los vecinos para impedir que avance este proyecto. El Estado tiene una tarea pendiente de cerrar este relleno sanitario. Sólo las políticas ambientales de reciclado no repercuten en daños ambientales”.

“Esta tecnología está muy poco probada, no hay ningún elemento que sostenga que esto es viable. Es mucho dinero, que preferiría invertirlo en políticas que son más seguras, que no repercuten en daños para el medio ambiente, como son las gestiones de reciclado y recuperación de materiales”, concluye la activista de Greenpeace.

Llama la atención la urgencia por parte del Ejecutivo municipal de llevar a cabo este proyecto; también, el millonario monto de inversión en una política muy poco probada en el mundo. No obstante, los vecinos de González Catán se oponen a la medida y presionan a los ediles para que no lo voten ¿Será un proyecto tirado a la basura?

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