La chica vivía en Villa María junto a su pareja y un pequeño hijo. Su concubino quedó preso y admitió el crimen ante los policías. El cuerpo fue hallado en Pampayasta. Se cree que la trasladó 60 kilómetros en el baúl del auto. Piensan que fue golpeada y ahorcada.
El hombre llevaba consigo al pequeño hijo de 4 años. Fue entonces que la mujer pensó lo peor e hizo la denuncia. “Mi hija no va a echar de la casa a su pareja ni a su propio hijo. Encima, mi nietito me dijo que habían peleado”, le dijo la mujer a los policías, quienes se miraron entre sí. La denuncia de la mujer pronto se convertiría en una investigación por homicidio.
Una semana después, tras una ardua investigación, el cadáver de Soledad Andrea Salguero (29) fue encontrado el sábado pasado tirado en un campo, debajo de unos árboles, en las afueras de Pampayasta Norte, a unos 60 kilómetros de su casa de la ciudad de Villa María, donde vivió siempre.
Para llegar hasta el cadáver, los investigadores policiales se valieron de un exhaustivo trabajo de campo y, principalmente, de la propia “confesión” del hombre, quien ahora permanece preso e imputado por homicidio simple.
El ahora acusado, Hugo Atilio Calderón (un trabajador rural de 45 años) se quebró ante los policías, confesó el crimen, dio detalles y se justificó diciendo que había sido una “pelea conyugal”, confiaron voceros del caso. Esa “confesión” no tiene validez judicial, ya que no fue realizada con la asistencia de un abogado defensor ante el fiscal de Instrucción Daniel Del Vö, como exige la ley.
Se sospecha que el hombre la asesinó, la subió al baúl del automóvil, recorrió 60 kilómetros hasta tirarla en un campo que conocía bien. Luego, habría tratado de limpiar la sangre que había en el hogar.
Con el homicidio de Soledad Salguero, suman 10 los homicidios por violencia de género (femicidios) ocurridos en la provincia de Córdoba en lo que va de 2012, según el registro de La Voz del Interior . Sin embargo, las muertes por episodios de violencia doméstica se elevan a 12, si se tienen en cuenta los dos hombres asesinados por sus parejas, también en peleas hogareñas.
El cuerpo de Soledad estaba en un avanzadísimo estado de descomposición, acelerado por las lluvias y el calor de las últimas horas. Si bien los resultados de la autopsia no están, la hipótesis es que la chica habría sido golpeada y ahorcada.
Soledad era ama de casa y vivía con Atilio y el pequeño hijo de ambos, de 4 años, en un humilde hogar de barrio Lamadrid de Villa María. La mujer tenía otro hijo de una relación anterior, pero desde hace tiempo no vivía con ella.
Fuentes de la causa expresaron que no había, por ahora, denuncias puntuales de episodios de violencia en el hogar, de hecho, el hombre no habría tenido exclusión de hogar. Sin embargo, han surgido testimonios de allegados a la pareja que mencionan “peleas”.
Un cuerpo en un campo. En los primeros días de este mes, se perdió todo rastro de Soledad. Su madre, Liliana Salguero (47), radicó la denuncia, luego de que Atilio fuera a su casa para contarle sobre una pelea de pareja. “El hombre le dijo que había discutido con la chica y que ella lo había echado de la casa, con el hijito. El detalle de que el niño hubiera sido echado no encajaba”, contó un pesquisa. Tampoco los arañazos en el rostro del hombre ni la supuesta referencia de que el niño (en su limitado lenguaje) le habría efectuado a su abuela sobre una pelea.
La denuncia fue efectuada el sábado 6 de octubre. Desde entonces, los investigadores de la departamental policial de Villa María iniciaron una frenética pesquisa, bajo las órdenes del fiscal Del Vö.
Atilio Calderón, quien desde el comienzo quedó en el centro de las sospechas, también desapareció. Incluso, comenzó a faltar a su trabajo, en una empresa donde hacía tareas rurales, con base en Hernando.
La foto de Soledad, en tanto, comenzó a ser repartida en los medios de prensa. La casa fue inspeccionada y se la encontró en orden. Sin embargo, se hallaron toallones y trapos de piso manchados con sangre, lo que hizo sospechar que el hombre habría estado presumiblemente borrando pruebas. Su auto, un viejo VW Gacel, fue vendido en esas frenéticas horas.
El rodado fue localizado por los policías e inspeccionado. En el baúl se hallaron manchas que serían de sangre.
Tras un cúmulo de testimonios de allegados y con el análisis de las comunicaciones, los policías lograron dar con el sospechoso en un campo de aquella zona. “Paralelamente, dimos con testigos que lo habían visto pasar con su auto por Pampayasta durante esos días”, comentó otra fuente del caso.
Atilio volvió a ser entrevistado por los policías en las últimas horas y se “quebró”, según admitieron voceros del caso, quienes indicaron que, “entre llantos, confesó el crimen y hasta mostró arrepentimiento”.
El sábado al mediodía, los policías hallaron a Soledad en el campo de Pampayasta. Fue reconocida por sus prendas.
12 muertos por violencia doméstica en 2012
Femicidios. Con el crimen de Soledad Salguero, 10 femicidios fueron cometidos en lo que va del año en la provincia de Córdoba, según un registro que lleva adelante La Voz del Interior. Todas las mujeres eran mayores de edad.
Dos hombres muertos. En el marco de peleas conyugales, dos hombres murieron este año y sus parejas quedaron detenidas como presuntas autoras. Uno fue apuñalado y el otro recibió impactos de bala.
Femicidios, casi siempre en el interior. Del total de femicidios ocurridos en la provincia, la mayor parte se registró en poblaciones del interior. Se trata de ocho casos sucedidos en: Villa María (el último), Cruz del Eje (dos oportunidades), Unquillo, Villa del Rosario, Embalse, Malvinas Argentinas y Río Cuarto. Los dos restantes sucedieron en la Capital provincial: uno en el Centro y el último (hace pocos días) en Nueva Córdoba.
32 años. La edad promedio de las víctimas era de 32.
Armas de fuego. En la mayoría de los casos, las víctimas fueron ultimadas con disparos de armas de fuego (cuatro casos). En segundo lugar están los casos en los que las víctimas fueron ahorcadas manualmente.
Agresores detenidos. Del relevamiento se desprende que en 7 de 10 femicidios se detuvo a los presuntos autores. En los tres restantes casos, los agresores se quitaron la vida.
El caso de Saira. Si bien en un primer momento se enmarcó el crimen de Anita Suárez (en Saira) como un femicidio, el caso fue encuadrado como inseguridad. Es que, según la causa, la mujer habría sido asesinada en el marco del robo de su auto.
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