Ezequiel Videla, de 16 años, fue golpeado hasta perder la vida. Su cuerpo fue encontrado en el patio de su casa de Km 8, donde residía junto a su padre. Hace un año, el chico había llegado de Mendoza y estaba bajo tratamiento por sus adicciones. Desde el Centro de Día de Zona Norte ya habían alertado de situaciones de peligro por violencia intrafamiliar y los niveles de consumo a los que se exponía.
Ezequiel Jorge Videla era un chico con serios problemas de adicción. Ayer a las 10 fue encontrado sin vida, tirado en el patio de su casa, detrás de un Ford Falcon. Lo habían matado a golpes. Según pudo averiguar Diario Patagónico, vivía junto a su padre en una pequeña vivienda de chapas ubicada en calle Teniente Cámara al 1.100, en el Sector 22 de Standart Norte.
Quien lo halló fue un operador del programa “Haciendo Futuro”, que se ocupa del tratamiento de jóvenes “en estado de vulnerabilidad psicosocial o con problemas con la Ley Penal”, quien lo fue a buscar para asistir a uno de los talleres. El chico estaba cubierto de sangre y en apariencia había sufrido severos golpes en su cabeza y cuerpo. Boca abajo, solo vestía un pantalón corto y remera.
La casa estaba cerrada, por lo que el jefe de la Policía de Kilómetro 8, Alejandro Pulley, junto a los responsables del Ministerio Público Fiscal, pidieron una orden de allanamiento para poder secuestrar elementos que ayudaran al esclarecimiento. Lo que se pudo establecer fue que en principio la brutal agresión se habría desatado en el interior de la vivienda, aunque de inmediato los investigadores descartaron el robo. Según trascendió, tampoco pudieron percibir a simple vista que el menor se hubiera defendido. Era como si lo hubieran golpeado mientras estaba inconsciente.
Algunos testimonios dieron cuenta de que Ezequiel había protagonizado en los últimos tiempos situaciones de violencia con su padre, la pareja de éste y también con el entorno familiar de la mujer, siempre bajo los efectos de su adicción. Al cierre de esta edición, la policía contaba con serios indicios de quién podría ser el homicida, por lo que su detención sería cuestión de horas.
ADICCIONES Y VIOLENCIA
Según fuentes confiables de este medio, hace aproximadamente 20 días “el Menduco” (como lo conocían en el barrio) había sido sometido a un plan de vacunación porque llegó de Mendoza sin ningún certificado para renovar su documento de los 16 años. Incluso en el Centro de Salud de Don Bosco le habían detectado bajo peso. Desde allí intentaban trabajar en conjunto por su bienestar con el Centro de Día, que específicamente se ocupaba de sus adicciones.
Pero ello era difícil porque el joven -por ejemplo- no fue al turno que se le reservó en pediatría, ya que hacía caso omiso de los horarios. Tampoco cumplía con ninguna rutina pactada.
La licenciada Gladys Díaz, del Centro de Día de Zona Norte, confirmó a Diario Patagónico que Ezequiel era paciente del lugar desde que en febrero su padre pidiera ayuda para contenerlo. Pero al Centro de Día el joven concurría en forma esporádica. En mayo se informó de todo su proceso a los diferentes asesores y se planteó la no obediencia del tratamiento y la situación de riesgo en la que se encontraba, tanto por su nivel de consumo como por la violencia intrafamiliar a la que estaba expuesto.
Según las autoridades, no hubo respuesta al alerta. El Centro de Día de Zona Norte se ocupa en la actualidad de una veintena de jóvenes con problemas de adicción. En tal sentido, sus operadores han detectado varios casos de menores con falta de figuras paternas y sumidos en la violencia. Son del barrio Standart.
“No podemos omitir lo que pasa en el barrio”, dijo Díaz, resaltando que en estos casos es fundamental el rol de la familia en el tratamiento del paciente.
El de Videla es el homicidio número 29 en lo que va del año en Comodoro, que podrían ser 30 si finalmente se confirma que a Héctor “Titi” García (42) murió por los golpes recibidos en la Seccional Quinta de Policía.

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