Mastandrea firmó el año pasado más de 400 ascensos en la Legislatura

Alicia Mastandrea firmó el año pasado, como presidenta de la Legislatura, más de 400 ascensos de empleados de la Cámara de Diputados, que contribuyeron a seguir incrementando el ya de por sí desbordante presupuesto parlamentario, porque representaron mejoras salariales de hasta el 90% para los beneficiados.
Los datos surgen de un nuevo informe difundido por la auditoría interna encomendada por el actual presidente, Juan José Bergia, a un equipo que encabeza el ex diputado Daniel San Cristóbal, del Frente Grande. Allí se señala que el aluvión de ascensos se produjo "al margen del orden normativo vigente".

Masivos y arbitrarios

El nuevo capítulo de las conclusiones de la auditoría iniciada en diciembre --cuando Mastandrea dejó el cargo y asumió Bergia-- dice que los ascensos fueron tan masivos que alcanzaron al 46% de los agentes legislativos; pero denotando una clara arbitrariedad, ya que no hay ningún documento de la gestión de la diputada rozista que indique por qué a algunos empleados se les mejoraron las categorías y el otro 54% de la plantilla de la Cámara fue mantenido sin cambios.

Los puntos principales del nuevo informe son los siguientes:

a) Durante 2009 Mastandrea produjo "profundos cambios en la estructura del poder que implicaron cambiar la situación laboral del 46% del personal, al margen del orden normativo vigente".

b) Se observa un proceso de eliminación de cargos de menor jerarquía en la estructura y de creación de cargos de mayor jerarquía, los que fueron inmediatamente cubiertos por los agentes que ocupaban los cargos inferiores eliminados.

c) Analizados diversos patrones objetivos no se ha encontrado una relación de coherencia que permita deducir un patrón común en las decisiones tomadas.

d) La auditoría dice que, si bien toda acción que mejore los ingresos del personal debe ser observada como beneficiosa, en un marco de igualdad de oportunidades y evitando la discrecionalidad, "no hemos encontrado elementos que expliquen el desigual tratamiento respecto del personal ascendido y el no beneficiado con ascensos, así como dentro de los beneficiados el disímil reparto de los beneficios durante 2009".

e) Aunque el impacto de las decisiones de 2009 fue sustancial en incremento de puntos (el escalafón salarial en la Cámara se define por un sistema de puntaje, que toma como referencia máxima la dieta de un diputado), la auditoría dice que "se observa una dispersión importante en el mejoramiento recibido por parte de los 413 agentes beneficiados".

Así, por ejemplo, 27 agentes fueron ascendidos en más de una oportunidad, 53 agentes obtuvieron incrementos superiores al 20% sobre su remuneración, y 6 agentes obtuvieron incrementos superiores al 50% (uno de ellos el 66,67% y otro el 91,18%).

f) Se detectó también que las adecuaciones de estructura beneficiaron principalmente, en forma proporcional, a los agentes con menos de diez años de antigüedad, en detrimento de los agentes con mayor antigüedad, pese a que su peso relativo en la estructura es muy superior.

g) "Todas las decisiones no sólo acarrean graves inconvenientes presupuestarios, sino que además implican un deterioro en las relaciones de gestión y administración del personal", dice el informe.

Como lección que deja el alud de ascensos, la auditoría dice que remarca "la necesidad de contar con normas que regulen orgánicamente las estructuras de cargos, garanticen igualdad y transparencia en la carrera administrativa y jerarquicen al personal del Poder".

"Tales normas deben surgir del consenso con las entidades representativas de los trabajadores, atendiendo a las necesidades operativas del Poder Legislativo y garantizando sus sustentabilidad política y temporal con normas de jerarquía superior a las utilizadas actualmente", plantea.

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