El intendente de Tigre, Sergio Massa, expresó los reclamos arquitectónicos, económicos y ambientales que tiene ante el CEAMSE, la empresa encargada de la disposición y tratamiento de los residuos sólidos urbanos del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Desde el punto de vista arquitectónico, Massa expresó: “Estamos reclamando el levantamiento de un talud de 4 metros de altura y la barrera de 4 árboles de la especie álamo cada 2,50 metros.” Asimismo, remarcó faltas referentes a lo económico: “El CEAMSE tiene que pagar los derechos de construcción de una obra que avanzó sobre el territorio de Tigre y no declaró”. El Municipio realizó sobrevuelo, acta de escribano y denuncia al respecto. El intendente de Tigre dijo: “En el caso que corresponda, vamos a accionar administrativamente, judicialmente y hacer denuncias penales”.
Luego, el jefe comunal cuestionó que una empresa pública no puede no cumplir con los mecanismos, los requisitos y las normas que se les pide a las empresas privadas. Además, expresó que las autoridades del CEAMSE tienen ignorancia respecto a los límites, ya que pagaron a San Miguel derechos que le pertenecen a Tigre.
Massa resaltó: “Nosotros no podemos permitir que la Provincia y Tigre se transformen en el basurero de los porteños. Ya bastante daño le hicieron a San Miguel como para que ahora pretendan avanzar sobre Tigre. No podemos seguir admitiendo que se estiren los límites del CEAMSE permanentemente.” Al respecto, el Municipio quiere modificar el convenio que realizaron en el 2008 con la empresa que trata los residuos. El jefe comunal dijo: “A esta altura, mirando los impactos y todo, queremos que se achiquen los límites y que se alejen aún más de toda la zona urbana de Don Torcuato.”
Con respecto a lo operativo-práctico, si el CEAMSE no encuentra una solución para la deposición de residuos, el municipio de Tigre no va a permitir que entren los camiones de la empresa al territorio comunal.
Sergio Massa marcó las distintas herramientas que pueden implementarse a largo plazo en lo referente a la disposición final: “Tenemos que empezar a trabajar culturalmente en la separación en origen, la separación de destino, los cambios de disposición por reciclado. Hay que generar una cultura que no existe. La basura es muy cara para las comunidades y no tomamos conciencia. Tirar botellitas de PET al río o a la calle genera daño ambiental porque tardan entre 100 y 150 años en biodegradarse, pero también implica un daño económico a la ciudad.”

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