El intendente de Tigre y hombre fuerte del club, Sergio Massa, consideró que San Pablo deber ser sancionado por la agresión a jugadores y dijo que el árbitro chileno Enrique Ossés no tuvo "tamaño ni talla" para dirigir la final de la Copa Sudamericana que se le dio por ganado al conjunto brasileño.
Al igual que los futbolistas y el entrenador, el jefe comunal tigrense dijo que "quince patovicas" pegaron con "palos y sacaron armas", con una de las cuales golpearon al arquero Damián Albil.
También se quejó de que "el delegado de la Confederación (Sudamericana) parecía más delegado del San Pablo" y enfatizo que lo ocurrido "habilita una sanción al club" brasileño.
Finalmente dijo que demoraron la confirmación al árbitro de no salir a jugar para "pedirle a los hinchas y a las familias a que deje la tribuna".

Comentá la nota