Masivo desembarco de políticos en los clubes de fútbol

Boca, Quilmes, Independiente y Banfield son algunos de los escenarios de una tendencia en auge
Ayer, en tránsito del sillón de la Jefatura de Gabinete de la Nación a una banca del Senado, Aníbal Fernández asumió la presidencia de Quilmes Atlético Club. "Una mezcla de honor y orgullo personal", definió en Twitter Fernández, al comentar qué le produce su nueva tarea. Pero su caso -un político en la conducción de un club de fútbol- dista de ser inusual en estos tiempos.

Aníbal en la presidencia de Quilmes tal vez funcione como una revancha para el kirchnerismo, que el domingo pasado perdió a manos del macrismo las elecciones de autoridades de un club de fútbol más politizadas que se hayan visto en mucho tiempo, las de Boca Juniors.

Con dos "hombres del club" a la cabeza -Daniel Angelici y Jorge Ameal-, las dos listas fuertes de la pelea en Boca estuvieron pobladas de políticos. En la que finalmente ganó, figuran el radical César Martucci, ex viceministro de Interior; el ex ministro de Seguridad de Daniel Scioli y ahora nuevamente fiscal federal Carlos Stornelli, varios macristas -los legisladores porteños Oscar Moscariello y Enzo Pagani entre otros-; y el peronista intendente de Mar Chiquita, Jorge Paredi, que el martes trasladó su festejo por la victoria en Boca a la Legislatura, donde recibió su diploma como jefe comunal por cuatro años más vestido con una camiseta del club de sus amores debajo del saco.

PREDOMINIO BONAERENSE

En la misma ceremonia en la Legislatura recibió su diploma de senador provincial Santiago Carreras, dirigente de La Cámpora, funcionario bonaerense y activo jefe de prensa de la campaña de Ameal. Una campaña en la que había colaborado con una avalancha de twitts, bajo la consigna "yonovotoangelici", la designada ministra de Economía de Scioli, Silvina Batakis, que, según declara, quiere ser presidenta de Boca algún día no tan lejano.

En ese contexto, Angelici se convirtió en términos políticos, y pese a la heterogeneidad de su lista en ese aspecto, en "el candidato de Macri", mientras Ameal se erigía en "el candidato del gobierno nacional" y recibía en la campaña un enorme respaldo del kirchnerismo que se manifestó de múltiples maneras pero puede resumirse en una: el secretario Legal y Técnico de la Casa Rosada, Carlos Zannini, llamando a los intendentes del Conurbano para ordenarles que llevaran a "su gente" a votar en los comicios de Boca, por Ameal por supuesto.

AHORA, INDEPENDIENTE

Mientras tanto, está en pleno desarrollo el proceso de renovación de la comisión directiva en Independiente. Y allí también destaca un político en tránsito, como Aníbal Fernández, por estas horas del sillón de ministro a una banca en el Senado pero a nivel provincial: Cacho Alvarez, ex intendente de Avellaneda y ministro saliente de Desarrollo Social, se postula para presidente del club de su pago chico. Y no lo hace en soledad si de compañías políticas se trata: lleva en su lista a otros dos funcionarios de la administración Scioli, el ministro de Salud, Alejandro Collia, y el titular del Instituto de Previsión Social, Javier Mazza.

MARIOTTO Y BANFIELD

Como punto de partida de este auge podrían tomarse las elecciones de Banfield, a principios de octubre. Allí ganó el oficialista Carlos Portell, apoyado por el intendente peronista de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde. Le había hecho fuerza sin éxito -recursos ante la Justicia incluidos- Eduardo Espinosa, con el respaldo explícito del vicegobernador electo Gabriel Mariotto.

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