Masivas manifestaciones en todo el mundo para pedir el fin de los ajustes

La crisis económica internacional se coló en la fecha en homenaje a los Mártires de Chicago, y al petitorio de mejores condiciones laborales en gran parte del mundo, se agregó el reclamo de los europeos por su situación.
Al habitual recuerdo y homenaje a las víctimas de Chicago, que incluye tradicionalmente marchas reivindicatorias de mejores condiciones laborales y salariales, este año se agregó en gran parte del mundo una consigna común: el rechazo a las políticas de austeridad mundiales. A casi cuatro años del inicio de la crisis financiera internacional, las principales centrales obreras convocaron a marchar en todo el mundo contra el ajuste impulsado por los gobiernos liberales, la Unión Europea y los organismos multinacionales de crédito. Cien mil personas en Madrid, 50 mil en Yakarta y en Santiago de Chile, más de 400 mil en toda Alemania fueron sólo algunas de las imágenes que dieron el marco a una verdadera protesta global.

En Europa, la crisis metió la cola definitivamente en el viejo Estado de Bienestar. Salvo en el Reino Unido, donde la ex primera ministra Margaret Thatcher convirtió la jornada festiva en laborable durante su mandato (1979-1990), en el resto del continente los trabajadores marcharon ayer mezclando indignación y pesimismo ante las medidas de austeridad impuestas por sus líderes. En ese contexto, España volvió a ser foco de atención cuando sus trabajadores, todavía convulsionados tras las últimas cifras oficiales de desocupación (24,44%), ganaron las calles de las principales ciudades y exigieron al presidente del gobierno, el conservador Mariano Rajoy, que responda a la crisis con más políticas de estímulo económico y menos recortes. En Francia (ver aparte) y Grecia, las movilizaciones transcurrieron bajo la sombra de las elecciones que tendrán lugar el domingo 6 de mayo. Alemania, considerada la locomotora del Viejo Continente, también sintió la fecha con fuerza al cobijar más de 420 actos convocados bajo el lema “Buen trabajo en Europa - Sueldos justos, seguridad.”

Las protestas este año llegaron al Sudeste Asiático, uno de los reductos donde los tigres capitalistas encontraron oxígeno en las últimas décadas amparados en la mano de obra barata y las paupérrimas condiciones laborales. Miles de trabajadores se manifestaron en Yakarta, Phnom Penh, Manila y otras urbes de la región para reclamar salarios con los que hacer frente a la subida de los precios, sobre todo de los alimentos, y otras mejoras en las condiciones laborales. En América Latina, si bien el paisaje no es homogéneo, las conmemoraciones tomaron otro cariz en buena parte de sus países. Una marcha congregó en San Pablo a un millón de personas y contó con la presencia del ministro de Trabajo brasileño, Carlos Daudt Brizola, y del secretario de la Presidencia, Gilberto Carvalho.

En Ecuador, el presidente Rafael Correa cerró el acto principal frente a la casa de gobierno destacando “el aumento de la calidad del empleo” durante su gestión. Su par boliviano, Evo Morales, celebró el día renacionalizando los servicios eléctricos (ver aparte) y el venezolano Hugo Chávez (que se encuentra nuevamente en Cuba para tratarse por la recurrencia de un cáncer en la zona abdominal), festejó a la distancia la recientemente promulgada Ley Orgánica del Trabajo que reduce la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, aumenta la licencia por maternidad y prevé el pago doble en caso de despidos injustificados, entre otras medidas.<

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