Los gremios docentes de la actividad privada y los estatales unieron esfuerzos para marchar en protesta por los planes de ajuste en el área.
Los docentes primarios y secundarios de toda Francia realizaron ayer una masiva huelga para protestar contra la degradación de la educación pública, una manifestación que unificó bajo las mismas banderas, y por primera vez, a maestros y profesores de los sectores público y privado que reclaman el cese de las políticas de reducción presupuestaria, que implican el achicamiento de los planteles docentes y el abandono del mantenimiento edilicio. La mitad de los docentes, según los sindicatos, y un cuarto, según el gobierno del presidente Nicolas Sarkozy, adhirieron al paro con el que los trabajadores de la educación denunciaron las políticas que han llevado al Estado a abandonar su responsabilidad de garantizar una enseñanza de calidad y para todos los habitantes de Francia.
La protesta llegó a horas de que Sarkozy presente hoy su plan de ajuste para el próximo año escolar y dos días después de que los franceses le dieran un rotundo no al gobierno en unas elecciones legislativas que, por primera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, dejaron el Senado en manos del Partido Socialista.
Además de la huelga, la protesta incluyó el llamado a maestros, profesores y padres de alumnos de llevar el reclamo a la calle. Los sindicatos dijeron que 165 mil personas habían manifestado en todo el país –45 mil de ellos en París–, una realidad que fue negada por el gobierno, que redujo el nivel de participación a 110 mil en total, con sólo 8500 en la capital.
Los sindicatos exigen a Sarkozy que renuncie a eliminar más puestos de trabajo. El nuevo año escolar en Francia se inició con 16 mil cargos docentes menos, 9000 de ellos en la enseñanza básica. Para el año próximo 2012 se prevé la supresión de otros 14 mil empleos.
Los maestros aseguran que la calidad de la educación está sufriendo el impacto y que las áreas rurales se ven particularmente afectadas. En junio pasado, los sindicatos habían llamado a una huelga acusando al gobierno de poner a la educación pública “de rodillas”. Francia cuenta con unos 850 mil docentes entre los niveles primario y secundario.
Fue para denunciar esa dramática realidad que los docentes no fueron a trabajar ayer y salieron a las calles con un masivo apoyo de los padres. En todos los actos callejeros se puso el acento en la denuncia de los contenidos del nuevo plan de ajuste elaborado por el Gabinete de Sarkozy, “que apunta deliberadamente a la degradación de un modelo educativo que supo ser un ejemplo a nivel mundial”, señaló un comunicado de los sindicatos.
A siete meses de las elecciones presidenciales en las que el derechista Sarkozy intentará la reelección, la protesta pretende poner a la situación de la educación en el centro del debate político.
En total, durante el mandato de Sarkozy (2007-2012) se habrán suprimido 80 mil puestos de trabajo en la enseñanza, un sector que atiende a casi 12 millones de alumnos. <
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