Masiva misa de Benedicto XVI en México antes de su visita a Cuba

El Papa pidió no practicar una fe “superficial y rutinaria”.

Un Benedicto XVI sonriente, cariñoso y emocionado ante alrededor de 600.000 fieles que lo aclamaban rompió en México la seria imagen que proyecta el Papa alemán a lo largo de sus siete años de pontificado.

Sus seguidores se reunieron en el Parque Bicentenario de la ciudad de Silao, donde un Benedicto XVI emocionado se atrevió a ponerse un sombrero de mariachi durante el recorrido que hizo en el papamóvil para saludar a la multitud.

El gesto recordó la imagen de su antecesor, Juan Pablo II, a quien en varias de las cinco visitas que realizó a México también se lo vio luciendo con una sonrisa el tradicional sombrero mexicano.

Pancartas gigantes con leyendas como “Benedicto bienvenido a tu nueva casa” se visualizaron en medio del mar de gente que llegó hasta el parque para participar en la misa que ofició Joseph Ratzinger, en la tercera jornada de su visita a México, que concluye hoy cuando parta rumbo a Cuba.

Vistiendo ornamentos morados, color que caracteriza el tiempo de cuaresma que celebra el catolicismo y que fueron elaborados por diseñadores y artesanos mexicanos, el Papa lució relajado a lo largo de la misa y posterior rezo del Angelus.

Sacerdotes, religiosas, indígenas, jóvenes, niños, personas mayores y enfermos se unieron en la multitud, a la que la emoción del acontecimiento llevó en algunos casos a las lágrimas.

En este contexto, Benedicto XVI abogó por la “paz y la concordia” en México y América latina, ante los “momentos de dolor y esperanza” que vive la región y rogó a la Virgen que ayude a sus habitantes a “promover audazmente la justicia y la solidaridad”, en referencia a la pobreza y desigualdad imperantes.

Igualmente, abogó para que los cristianos de la región “resistan a la tentación de una fe superficial y rutinaria, a veces fragmentaria e incoherente” y superen “el cansancio de la fe”.

En el altar que se preparó para la eucaristía fue ubicado un enorme cuadro de la Virgen de Guadalupe, patrona de México, a quien Benedicto XVI dedicó unas palabras.

“Pidamos a la Virgen María que nos ayude a purificar nuestro corazón, especialmente ante la cercana celebración de las fiestas de Pascua, para que lleguemos a participar mejor en el misterio salvador de su hijo, tal como ella lo dio a conocer en estas tierras”, señaló Benedicto XVI.

“Y pidámosle también que siga acompañando y amparando a sus queridos hijos mexicanos y latinoamericanos, para que Cristo reine en sus vidas y les ayude a promover audazmente la paz, la concordia, la justicia y la solidaridad”, concluyó Benedicto, quien durante la eucaristía dio la primera comunión a varios niños.

Luego la gente comenzó a cantar: “Benedicto, hermano, ya eres mexicano” y ése fue uno de los cantos más escuchados a lo largo de la visita del máximo jerarca de la Iglesia católica al estado de Guanajuato, que concentra el mayor número de católicos en el país y al que acudieron millones de personas para saludarlo.

La emotividad que el pueblo mexicano le manifestó contagió al sumo pontífice de la Iglesia católica, que rompió su puntualidad y dejó a un lado su agenda para saludar enfermos, santiguar a las personas y alzar bebés.

La actitud mostrada por Ratzinger en México rompió un esquema habitual en él, ya que cuando el Papa sale de gira pastoral no es frecuente que se dé una auténtica fiesta popular a su paso. El exigente teólogo siempre lleva palabras de exhortación o de reclamo y, a siete años del inicio de su pontificado, todavía permanece en muchos lugares a la sombra de su carismático antecesor, Juan Pablo II.

Una proyección que en México, sin duda, Benedicto XVI logró quebrantar al contagiarse del afecto de los mexicanos.

En la isla. Por otro lado, mientras en la Habana aceleraban ayer los preparativos para recibir hoy al Papa, fuentes opositoras cubanas informaron de al menos 47 detenciones temporales, sobre todo en la ciudad de Santiago de Cuba, donde Benedicto XVI comenzará su visita pastoral en la isla caribeña.

Según la oposición, algunas Damas de Blanco fueron arrestadas en la región de Santiago, en el sudeste de Cuba. La vocera de la organización, Berta Soler, confirmó que las detenciones están relacionadas directamente con los actos públicos de Benedicto en Santiago. “Es con el fin de que no puedan estar libres en el momento de la misa de Benedicto.”

Tras su llegada a la isla, el Papa celebrará una misa pública a cielo abierto en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo de Santiago. Las Damas de Blanco piden desde hace semanas que Joseph Ratzinger se reúna también con ellas y anunciaron que intentarán acudir al acto en la plaza.

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