Los cinco grandes bancos centrales anunciaron una acción coordinada para inyectar liquidez al mercado; fuerte repunte bursátil
La iniciativa, que permite ganar tiempo a bancos que tienen una alta exposición a la deuda griega y de otros países de la eurozona en problemas, alentó a los mercados europeos, que cerraron en su nivel máximo en una semana, impulsados también por el fuerte respaldo franco-alemán a la permanencia de Grecia en la eurozona.
Con el claro objetivo de "blindar" al sistema financiero de Europa, el Banco Central Europeo (BCE) anunció ayer que actuará en forma conjunta con la Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y el Banco Nacional Suizo para permitir a los bancos obtener préstamos en dólares a un plazo mayor de tres meses, en lugar de hacerlo con un período máximo de una semana, como hasta ahora.
La decisión de tomar una acción coordinada de tal magnitud fue un claro mensaje de que los principales bancos centrales del mundo harán todo lo posible por evitar que el riesgo de una cesación de pagos griega produzca una falta de liquidez similar a la que se produjo tras la quiebra del banco Lehman Brothers, en 2008, y que dio paso a la mayor crisis global desde los años 30.
La ofensiva de los bancos centrales busca evitar otra ola de pánico en los mercados en los próximos meses, dijo el analista británico Mark McCormick, de Brown Brothers Harriman. "Pero esto no va a solucionar el problema, que es demasiada deuda", advirtió.
El anuncio del BCE provocó un inmediato repunte en la Bolsa de Milán, una de las más castigadas por la crisis, que cerró con una suba del 3,55%. En tanto, la Bolsa de París creció un 3,27%, la de Fráncfort, un 3,1%, mientras que Londres ganó 2,11%. En Wall Street, el índice Dow Jones subió 1,66%.
"Parece que los políticos han actuado para evitar que la zona euro se dinamite a sí misma a corto plazo e inevitablemente eso quiere decir que el mercado se dirige hacia arriba", dijo Andy Lynch, gestor de fondos en Schroders.
"El repunte podría ir más allá si durante el fin de semana se anuncia que se va a entregar a Grecia el próximo tramo de ayuda monetaria", añadió, en referencia al sexto tramo del primer plan de rescate, unos 8000 millones de euros, que Atenas espera ansiosamente para poder pagar sueldos y pensiones más allá de octubre.
El repunte reflejó también la expectativa que genera en los mercados la reunión de ministros de Finanzas de la UE que comienza hoy en la ciudad polaca de Wroclaw. En el encuentro, los funcionarios podrían recomendar la aprobación inminente del segundo rescate a Grecia por unos 159.000 millones de euros (que debe ser ratificado por los gobiernos y parlamentos de los 17 países de la eurozona), lo que también provocaría una reacción positiva de los inversionistas.
La reunión debería abordar también la cuestión de los eurobonos, un mecanismo de mutualización de las deudas entre países de la eurozona presentados por su promotores como la única manera de solucionar la crisis de forma duradera, que anteayer volvió a respaldar el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, en una declaración bien acogida por los mercados.
Al encuentro asistirá por primera vez el secretario del Tesoro norteamericano, Timothy Geithner, que, según se prevé, exhortará a los funcionarios europeos a actuar más agresivamente para contener la crisis, que podría extenderse a todo el mundo.
"El sentimiento ha mejorado tangiblemente tras las declaraciones tranquilizadoras" de la canciller alemana, Angela Merkel, y del presidente francés, Nicolas Sarkozy, respecto del respaldo a la permanecia de Grecia en la eurozona, dijo ayer Jane Foley, analista del banco Rabobank en Londres. Sin embargo, también subrayó que este alivio temporal no significaba que los mercados creyeran que la crisis de la deuda estuviera solucionada, porque los temores de un default griego persisten.
Por su parte, la directora del FMI, Christine Lagarde, interpretó que el "mensaje más importante" de la jornada fue que "los bancos centrales están actuando en conjunto". De todos modos, advirtió que se ingresó en "una fase peligrosa de la crisis". Todavía hay un camino de recuperación, pero es "un camino angosto", advirtió.


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