Masacre en Bélgica: mató a cuatro personas, hirió a 122 y se suicidó

Masacre en Bélgica: mató a cuatro personas, hirió a 122 y se suicidó
Las víctimas fatales son dos adolescentes, una anciana y un bebé de casi dos años. El asesino, un soldador de origen marroquí, ya había estado detenido por posesión de armas y la policía lo llamó a declarar antes del hecho.

La ciudad de Lieja, en la comunidad francófona de Bélgica, quedó estupefacta ayer cuando poco después del mediodía un hombre acabó con la calma habitual al abrir fuego contra un grupo de personas que esperaban el colectivo en el centro urbano: el último balance oficial conocido anoche decía que hubo cinco muertos y 122 heridos. Entre los fallecidos se cuenta el autor del atentado, Nordine Amrani, de 33 años, quien se suicidó. Amrani era un viejo conocido de las fuerzas de seguridad. Hace tres años había sido condenado a 58 meses de cárcel por posesión ilegal de armas, entre ellas fusiles de precisión y lanzacohetes.

“Actuó solo, disparó contra la multitud y después se mató”, dijo el alcalde de Lieja, Willy Demeyer. Además del suicida, los fallecidos son dos adolescentes de 15 y 17 años, una mujer de 75 y un bebé de 23 meses que murió horas después. Entre los heridos, seis de ellos se encuentran en grave estado, aseguró el diario flamenco De Standaard. El automóvil de Amrani fue encontrado en las inmediaciones del lugar. Un equipo especial lo hizo detonar con varias cargas explosivas, ante el temor de que en su interior hubiese una bomba.

El lugar de la tragedia, la céntrica Plaza Saint-Lambert, está a pocos metros del palacio de justicia de Lieja, ciudad situada a unos 100 kilómetros al sur de Bruselas. Con cerca de 200 mil habitantes, Lieja es una de las ciudades más importantes de la comunidad francófona de Valonia, en el sur del país. En estos días, la plaza suele estar abarrotada de público pues justo al lado está instalado uno de los más populares mercados de venta de artículos navideños.

En el ataque, Amrani utilizó un rifle Kalashnikov, un revólver y granadas de mano ligeras del tipo thunderflash, de forma tubular, similares en su aspecto externo a la carcasa de algunos tipos de fuegos artificiales de uso festivo. “Salimos afuera, a la plaza, frente al palacio de justicia, y vimos a una persona que estaba lanzando granadas de mano por todas partes. Todo fue tan rápido que casi no nos dimos cuenta, empezamos a correr para intentar salvarnos, tomé de la mano a un niño que estaba a mi lado y me fui corriendo”, relató uno de los testigos.

Amrani, soldador de profesión, era dueño de un “rico historial”. Tenía 29 años cuando fue detenido por primera vez, en 2008, por posesión ilegal de al menos diez armas de distinto calibre, 9500 municiones y por plantación ilegal de cannabis. Cuando allanaron su lugar de trabajo los agentes descubrieron que escondía lanzacohetes modelo Law y un fusil AK-47, un arma de gran precisión usada por los tiradores de élite. La fiscal de Lieja reveló que el asesino había sido citado para que compareciera ayer mismo, ante la sospecha de que reincidiría.

Según fuentes policiales, él mismo fabricaba los silenciadores de sus armas y construía, gracias a sus conocimientos en metalurgia, los trípodes de metal para colocar los fusiles, así como otros accesorios.

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