Martín: “Hay clima de tensión y riesgo de división en el país”

 Martín: “Hay clima de tensión y riesgo de división en el país”
En el día de la virgen, el obispo dijo que en su último documento la Iglesia alerta sobre enfrentamientos irreconciliables.
En el Día de la Inmaculada Concepción, patrona de Río Cuarto, el obispo diocesano Eduardo Martín dijo ayer que hay en el país un clima tenso y añadió que, por ello, existe riesgo de división entre los argentinos.

En diálogo con PUNTAL, monseñor Martín habló de la audiencia que los obispos tendrán con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, la pelea política entre la Provincia y la Nación y las elecciones del 2013.

-En su último documento, la Iglesia advirtió sobre el riesgo de una división entre los argentinos. ¿Es un vaticinio de lo que vendrá?

-No es un vaticinio. Cuando uno advierte síntomas, llama la atención. Esto para que ciertos signos que se ven no se agudicen. Es como cuando uno ve que alguien está corriendo muy rápido y está por caerse y le decís que tenga cuidado. Es humildemente un aporte desde la Iglesia hacia el bien común. No para ser profeta de desgracias sino simplemente para advertir.

-¿Ven los obispos un clima muy crispado en el país?

-En el documento, advertimos sobre el riesgo de una división que puede llevar a enfrentamientos irreconciliables. Ya hemos tenido nosotros experiencias. Por eso no queremos caer en las mismas situaciones del pasado. Vivimos en democracia y creemos que hay que fortalecerla. Que hay que crear un clima de amistad social. No es agudizando las contradicciones como se resuelven los problemas sino buscando el punto justo de equidad. Ése es nuestro espíritu. Los enfrentamientos y las divisiones no ayudan a una convivencia armoniosa que busque superar desafíos en el orden de un mayor desarrollo para todos.

-¿La Ley de Medios es un ejemplo de esta situación de tensión que viven los argentinos?

-Claro. Yo nunca he visto esto. A mí me preocupa este enfrentamiento también en los periodistas. Unos son defensores a ultranza de una cosa y los otros contrarios totalmente. Se pierde la objetividad y el sentido de la sana crítica. El poder, si no tiene límites, siempre quiere más. Y cuando hay dos poderes que se enfrentan en algún momento chocan. La raíz de la violencia está en la idolatría. Por eso los obispos decimos que es necesario crear espacios de diálogo y de encuentro. Tenemos que construir entre todos pero no peleándonos. Ya lo decía el Martín Fierro: si los hermanos se pelean los devoran los de afuera.

-¿Esta falta de diálogo es una deuda pendiente rumbo a los treinta años de democracia?

-Tenemos que valorar que vivimos en democracia. Pero la democracia, como cualquier bien, no es algo establecido in eternum. Es un bien que hay que cuidar. Y lo cuidamos si nosotros respetamos el sentido de la república. Ya lo dijimos en el 2008, cuando hablamos de fortalecer las instituciones, y lo volvemos a repetir hoy en un clima que está mucho más tenso.

-¿Qué se espera de este próximo encuentro entre la Iglesia y la Presidenta (Cristina

Fernández de Kirchner)?

-Creo que es la ocasión para un diálogo. Los obispos hemos agradecido a la Presidenta la prontitud con la cual aceptó el pedido de audiencia. Siempre cuando hay un diálogo existe la posibilidad de escucha. Será una ocasión para que la Iglesia pueda expresar cuál ha sido la intención de este documento. También será una oportunidad para escuchar a la Presidenta. Nosotros no somos parte de un proyecto opositor o de una antítesis al gobierno. La Iglesia es madre y maestra y busca caminos de encuentro.

-Y hoy la Argentina necesita diálogo, ¿no?

-Evidentemente. Lo hemos dicho muchas veces. Lo dijimos cuando se suscitó el conflicto con el campo. Y después hemos repetido que ése es el camino. Hablando se entiende la gente.

-¿Qué opina de la pelea política que hay entre la Provincia y la Nación?

-Cuando los mecanismos institucionales no funcionan bien se genera este tipo de conflictos. Por eso nosotros hablábamos de la necesidad de fortalecer el federalismo. Decíamos que el federalismo supone la necesaria y justa autonomía de las provincias y sus municipios en relación con el poder central, no sólo referido al gobierno de esas jurisdicciones, sino también a la coparticipación de los recursos. Evidentemente que el federalismo necesita ser fortalecido.

-¿Tiene opinión formada respecto de la clausura de la antena de la televisión digital?

-No tengo los elementos de juicio. Pero supongo que es una medida administrativa. Es un tema técnico.

-Sin embargo, hay quienes inscriben esto en la pelea Provincia-Nación.

-Siempre se meten estas cuestiones. Nunca hay cosas totalmente puras en la historia humana. Lo que se teme es que haya una escalada. Es decir que la pelea se potencie más. Creo que hay un punto en el cual hay que volver a sentarse en torno de una mesa. Tiene que haber diálogo. Si se da en un nivel superior, estas cuestiones se solucionan más rápidamente. De todas formas, bregamos para que todo tienda hacia un entendimiento.

-¿Cuál es su visión respecto de las elecciones del 2013 en medio de este contexto que vive la Argentina?

-Esperamos que los candidatos a diputados nacionales expresen sus propuestas con claridad y transparencia para que haya un verdadero contrato y un verdadero mandato. Que expliciten qué van a decir sobre todo en temas importantes. Por ejemplo, nadie habló en su plataforma del matrimonio igualitario y después lo proponen. Entonces me pregunto: qué mandato les dimos para proponer eso.

-Se dice que son elecciones clave para la re-reelección. ¿Qué opina?

-Evidentemente que si el oficialismo tiene una mayoría muy grande puede plantear la reforma de la Constitución y la reelección indefinida.

-¿Es bueno eso?

-Personalmente, yo me inclino por la alternancia (en el poder). Para evitar un excesivo caudillismo o personalismo. Por ejemplo, si una comisión nunca se renueva pierde fuerza y energía. De hecho, la Constitución lo marcó así. Nuestra tradición es de alternancia. Además es una condición que ayuda a generar otros líderes.

-¿Abriga la esperanza de que a la Plaza Roca se la llame Plaza de la Concepción?

-Sí. No queremos imponer ese nombre. Tampoco entrar en un conflicto histórico. Pero dado que se debate el cambio del nombre pensamos que volver a su nombre primitivo es volver a las raíces dado que la ciudad fue la Villa de la Concepción. Creo que es un nombre que puede ser aceptado por la mayoría. Serán las autoridades las que decidan.

-Hoy (por ayer) es el Día de la Inmaculada Concepción. ¿Cuál es el mensaje en este clima de tensión que vive el país?

-Tenemos una certeza en la fe que es que Dios guía la historia. Estas circunstancias que permite que vivamos son una ocasión para volver la mirada hacia Él y la Virgen. Y para una conversión. Es un llamado que el Señor hace a toda la sociedad. Que nos convirtamos más a Dios. En la Virgen, tenemos la esperanza de una vida mejor en esta tierra y la eternidad en el cielo.

Comentá la nota