Martín: “La campaña es más marketing que propuestas”

El obispo dijo que hay muchos slogans y que hacen falta más ideas. Además, instó a los candidatos a transparentar su oferta electoral y a los votantes a no negociar los valores. Pidió difundir la boleta
“Hoy en día está todo muy marketinizado. Como cuando se publicita un producto comercial. Se notan muchos slogans. Se necesita que la campaña sea más de propuestas”.

La frase pertenece al obispo diocesano Eduardo Martín quien dialogó ayer con PUNTAL sobre la campaña electoral a una semana de las elecciones provinciales.

También dijo: “La Iglesia dice que hay que mirar aquellas propuestas que tengan respeto por la vida humana, la familia y también por la libertad de educar”.

Y agregó: “Hay que transparentar las propuestas para que los ciudadanos podamos elegir con mayor conocimiento”.

Con respecto a la difusión de la boleta única, el obispo señaló que en esta semana “se tendría que dar un impulso fuerte a una educación sobre el uso de esta boleta para evitar errores”.

Y añadió: “En general, el mensaje que damos desde la Iglesia es animar a toda la ciudadanía a participar del modo más consciente posible y a votar a conciencia las propuestas que sean las más adecuadas al bien común”.

-A una semana de las elecciones: ¿cómo está viendo el clima electoral?

-Parece que va tomando temperatura. No sé si en la población hay tanto interés.

-¿Ve apático al electorado?

-Como que sí. No así a nivel de los medios que vienen siguiendo todo esto de las elecciones. Pero, bueno, todo esto es un llamado, una ocasión para madurar y crecer en nuestra conciencia de ciudadanos. Y en nuestra necesidad de participar en la cosa pública.

-¿Qué balance hace de los debates que organizó el Obispado?

-Los debates en sí mismos son un hecho positivo porque permiten conocer las propuestas y responder a las preguntas del público. Este año no hubo tanta participación de la gente. Ha habido menos. En parte porque uno de los debates cayó justo el Día del Amigo. Y en el segundo faltó un poco de dinámica porque no estuvo uno de los candidatos y quedaron dos muy afines.

-¿Eso causó decepción?

-No. Simplemente nos habría gustado que hubiesen estado todos. Pero, bueno, vivimos en democracia, en libertad. La de la Iglesia no es una tarea política. Como lo veníamos haciendo en otros años, con la Comisión de Pastoral Social sólo buscamos generar un espacio de encuentro entre los diversos oponentes y de participación para la gente. Quizás nos falta que los ciudadanos se interesen más. Pero es cierto también que a través de los medios la gente se informa. De todas formas, allí es el contacto cara a cara. En general, creemos que el balance es positivo. Nos enteramos de cosas. Es una contribución a un clima de encuentro, de diálogo y de participación. Ofrecemos el espacio para esto.

-¿Cree que los votantes ya saben usar la boleta única?

-Yo creo que en la semana se tendría que dar un impulso fuerte a una educación sobre el uso de esta boleta para evitar errores. En lo nuevo siempre hay una deficiencia. Es como lo que pasa con un auto nuevo: uno tiene que estar viendo los controles hasta que le agarra la mano. Considero que se necesitaría una mayor difusión. Está habiéndola. Pero creo que habría que poner más intensidad en estos días previos a las elecciones.

-¿Es ésta una campaña de ideas y propuestas o de pura pirotecnia verbal?

-Hoy en día está todo muy marketinizado. Como cuando se publicita un producto comercial. Se notan muchos slogans. Evidentemente que leer una propuesta es mucho más arduo. Y hoy la gente tiene menos capacidad de lectura. Pero, bueno, no tenemos que dejar de propiciar la mayor cantidad de reflexión.

-¿Le habría gustado más que hubiese sido una campaña de debates y propuestas?

-Sí y además cómo lo vamos a hacer. Se necesita más eso. De cualquier modo estamos caminando en democracia y vamos madurando de a poco con aciertos y con errores. Hemos hecho el camino que hemos conseguido después de tantos sufrimientos y tenemos que seguir cuidándolo en ese respeto mutuo, en la diversidad y en el disenso.

-En el marco de este tema, la Iglesia dice que hay valores que no son negociables. ¿Cómo es eso?

-La Iglesia dice que hay que mirar aquellas propuestas que tengan respeto por la vida humana. Pero esto más allá de un concepto religioso. Sino desde un concepto del derecho natural a la vida en el sentido de que tiene que ser respetada desde su concepción hasta la muerte natural. En todas sus etapas y en todas sus circunstancias. También la Iglesia señala que se apoyen las propuestas que afianzan la familia, tan bombardeada por estos tiempos. Políticas que respeten la libertad de educación y que busquen el bien común para superar por medio del trabajo y la educación la pobreza. Éstas son las cosas fundamentales que la Iglesia pide a quienes tienen fe. Pero tambien a cualquier ciudadano. Son cosas fundamentales. Esto es lo que el Papa (Benedicto XVI) ha llamado los principios no negociables.

-¿Ve que los candidatos buscan encubrir aspectos que son polémicos y que les pueden restar votos?

-En las elecciones provinciales no tanto porque, por ejemplo, el tema del aborto no es de legislación provincial sino nacional. Eso será en las elecciones de octubre. Ahí tendrán que exponer el punto de vista personal. Porque a veces pasa que hay candidatos que tienen un punto de vista personal. Pero como uno no vota a un nombre sino a una lista en realidad lo que tenemos que saber es cuáles son las propuestas de los partidos. En eso se necesita claridad. A veces hay temas irritantes de los que se dicen que no son temas de campaña. Pero después se legisla sobre eso. Por eso, hay que transparentar las propuestas para que los ciudadanos podamos elegir con mayor conocimiento.

-¿Qué opina de las otras elecciones que se vienen: las primarias abiertas?

-Estas primarias tenían como intención primera que se dirimieran abiertamente las diferencias de los partidos. Pero los partidos ya definieron los candidatos. Entonces sería una suerte de encuesta. Así como nos falta seguridad jurídica, tendríamos que tener un sistema electoral que tuviera una mayor estabilidad. De tal modo que no sean leyes hechas para una circunstancia y al año siguiente las cambiamos de nuevo porque les conviene a unos. Tener reglas de juego electorales más claras, transparentes, justas y equitativas. Entonces, de ese modo, ya saber a qué atenernos. Por ejemplo, como pasa en los Estados Unidos.

-Ahora el salto de la boleta tradicional a la única es mejor, ¿no le parece?

-Por lo menos la experiencia de Santa Fe dice que es mejor.

-¿Lo ideal sería llegar al voto electrónico?

-También. Sería bueno poder elegir con preferencia. Que uno pueda decir a esta persona la voto y a esta otra no. Eso me hace a mí mucho más responsable y a quien es elegido también. En cambio, en una lista sábana, no se sabe quiénes son. Por ejemplo, en el caso de los legisladores departamentales uno sabe quién es quién.

-Un mensaje final.

-El mensaje que damos desde la Iglesia es animar a toda la ciudadanía a participar del modo más consciente posible y a votar a conciencia las propuestas que sean las más adecuadas al bien común. Teniendo en cuenta la vida, la familia y el respeto por la libertad de educación.

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