Sólo un cuarto y medio hizo frente a los marplatenses y después sufrió la fuerte localía del campeón. Cayó 95-81 y ahora va rumbo a Bahía Blanca.
Comenzó mejor Peñarol y un parcial inicia de 8-2 daba el crédito al norteamericano Kyle Lamonte, dueño de 6 puntos en los primeros instantes.
Pero San Martín reaccionó a tiempo y se puso a tiro promediando este cuarto inicial con el trabajo de los extranjeros Beitzel y McFarlan, necesarios para complicar la defensa local. Incluso un triple del ala pivote norteamericano le permitía estar al frente en el marcador (por la mínima 17-16) cuando restaba poco más de un minuto por jugar.
Allí, un triple de Facundo Campazzo y los libres de Leonardo Gutiérrez le dieron el primer parcial al conjunto dirigido por Sergio Hernández.
El segundo cuarto mantuvo a San Martín expectante, con Pablo Alberttinazzi en la base y solventado por el juego de sus norteamericanos en una noche aceptable. El cierre le favoreció a los marplatenses con la buena labor de su “media cancha”, sumando 20 puntos entre Campazzo y Safar y ayudados por el juego interno que desde la banca aportaban Barrios y Reinick.
Una racha ofensiva de 11-0 le permitió a Peñarol acomodarse 40-32 a tres minutos del cierre y eso le dio tranquilidad para irse al descanso mas largo arriba en el marcador.
El trabajo que Peñarol tenía con Mata, Gutiérrez y Leiva era suficiente para dominar las acciones en el tercer cuarto y escaparse poco a poco en el marcador.
San Martín sufría por la marca asfixiante que los locales realizaban sobre los armadores del juego “rojinegro” y sólo insinuaba algo en ataque con Eslava y Matthews.
Sobre el cierre del tercer cuarto y los primeros minutos del último se vio la mejor producción de Peñarol, aprovechando claramente las acciones y maniatando a un rival que ya sentenciaba su futuro en Mar del Plata.
El local sumó su máxima distancia (de 23 puntos, 81-58) y con 8 minutos por jugar ya sentía el dominio que lo llevaría a quedarse con el partido. San Martín, desesperado, nunca provocó una reacción y sintió el desgaste en este tramo final dejando sin efecto todo lo bueno que había realizado en los dos primeros cuartos, con un Beitzel protagonista que terminó con 24 puntos.
Ahora se viene el complicado Estudiantes de Bahía Blanca en el último juego del año, pero los correntinos buscarán dar el golpe a pesar de todo.

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