Marisa Guerrini: “En los peores momentos se puede salir adelante”

Pese a haber estado en coma farmacológico y al borde de la muerte, explicó que trata de buscarle algo positivo y que encontró muchas cosas. En una charla exclusiva recordó el momento que, según explicó, le provocó un cambio en su forma de ver la vida, habló de su evolución y destacó la atención que recibió en el Hospital y el apoyo de la ciudadanía.
N. Con ánimo, de buen humor y prácticamente recuperada de las heridas que sufrió durante el intento de robo en su vivienda del barrio Santa Julia, Marisa Guerrini, la mujer por la que toda una ciudad estuvo en vilo durante varios días, luego de que un delincuente le provocara graves lesiones en el cuello y en el cuerpo, atendió gentilmente a LA OPINION, con quien dialogó de su rápida evolución, la buena atención que recibió en el Hospital y el apoyo de la ciudadanía. También recordó el momento que, según explicó, le provocó un cambio en su forma de ver la vida.

La mujer recibió a este medio en su casa de Anita Bártoli al 3900 y en una charla exclusiva relató que en las primeras horas del miércoles 11 de este mes “estaba sentada en la computadora mientras mi familia dormía, cuando veo que aparece una persona por detrás. El hombre me amenazó con un cuchillo en la garganta y me pidió dinero. Traté de soltarme y le expliqué que no tenía plata. Sin embargo insistió con el dinero, me llevó hasta el quincho de la casa y cuando logré aflojarme grité. En ese momento el sujeto me cortó y salió corriendo”.

La protagonista de este violento robo armado considera que el delincuente se confundió de objetivo: “Mi criterio es que esa persona se dirigió a un lugar equivocado porque en mi casa no había plata”.

Positivo

Pese a haber estado durante varios días en coma farmacológico, al borde de la muerte, la mujer explicó que trató de buscarle algo positivo y encontró muchas cosas: “En primer lugar que me pude recuperar rápidamente y logré llegar con vida al Hospital. Los médicos me dijeron que es un milagro porque había perdido mucha sangre de la herida en la garganta y la puñalada en el pecho, que me perforó el pulmón. También el hecho de que fui evolucionando hora tras hora, lo cual llamó mucho la atención de la gente que hoy no puede creer cómo me ve, ya que salgo a la calle y hago una vida normal”.

La mujer remarcó además que se siente “bien, fuerte, con ánimo y pienso que todo esto me sirvió para reconocer que en los peores momentos de la vida se puede salir adelante y eso es lo que quiero transmitirle a la gente”.

Salud

Con respecto a su actual estado de salud, Guerrini explicó que, al margen de que sufre de broncoespasmo desde muy chica y que a partir de este hecho debió retomar el tratamiento que había abandonado hace tiempo, el médico le dio el alta y lleva “una vida normal. Todavía no me cicatrizó bien la traqueotomía, pero tengo las cuerdas vocales y los pulmones bien. Todo mi organismo está en perfecto estado y el médico me dijo que siguiera con mi vida normal”.

Durante los días en que estuvo internada, sus familiares permanecieron muy cerca y algunos hicieron promesas por su recuperación. “Mi hermana me pidió que vayamos a San Nicolás para agradecerle a la Virgen y la voy a acompañar. También fui a agradecer a la parroquia del barrio y voy a visitar la capilla donde está María Crescencia. Sin embargo, más que una promesa lo veo como una misión de acá en adelante que es transmitirle a la gente que hay que cambiar la forma de ver la vida, que hay esperanza y que se puede salir”.

Por último, Marisa Guerrini, dedicó un párrafo a cuestiones que le provocaron un profundo malestar con respecto al tratamiento del tema.

“Mientras estaba en el Hospital no era consciente de lo que se vivía afuera, lo único que me pasaba por la cabeza era que tenía que estar bien, volver a mi casa y dormir en mi cama. Cuando salí me encontré con todo lo que pasó, lo que vivió mi familia con las versiones equívocas, las palabras mal utilizadas. Ese es otro mensaje que quiero darle a la gente, que mida las palabras porque son un arma que a veces daña. Me dio mucha bronca y dolor lo que tuvo que vivir mi familia y la gente que me ama por palabras mal utilizadas. En lugar de hablar con conocimiento, opinaron, supusieron e inventaron y yo considero que antes de decir algo feo es preferible no hablar”.

Agradecimientos para quienes se solidarizaron

En nombre propio y el de la familia Guerrini, Marisa hizo un espacio para los agradecimientos al personal del centro de salud, de la Policía, la Fiscalía y los pergaminenses que se solidarizaron con la familia. “En primer lugar quiero destacar la labor del equipo médico del Hospital San José, de los camilleros, las enfermeras, el personal de maestranza y vigilancia por las ganas y el buen humor con que trabajan, lo cual no se puede describir. Los médicos siempre me regalaron una sonrisa, al igual que toda la gente de ahí adentro que trabaja con amor. La gente de Pergamino debería valorar muchísimo el Hospital San José, dejar de quejarse tanto y empezar a ver lo que tenemos.

“Lo mismo con la Fiscalía, a cargo de la doctora Victoria Mariani y la Policía que hizo su trabajo con todo esmero. También a la gente que donó sangre y a los pergaminenses que hicieron cadenas de oración por mí, lo cual fue una movida muy grande. Desde adentro no lo viví pero cuando salí, realmente me sorprendió el apoyo de la gente.

“A todas esas personas les quiero agradecer y transmitir como mensaje que hay que cambiar la forma de pensar y ver la vida, que del peor de los casos siempre algo bueno se saca. Viví tres situaciones muy difíciles en mi vida y de todas extraje algo positivo, crecí y me hice mejor persona. Soy una mujer que sueña y me gusta estar pensando en positivo, en cosas lindas y creo que por eso me salvé, por eso tuve fuerzas y mi recuperación fue rápida”.

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