Es vice de la Provincia, pero un hombre sin poder en su terruño, Lomas de Zamora. Carece de estructura en el ejecutivo, el legislativo y el PJ local. Además, confronta con el intendente y el rector de la UNLZ. Hoy, el senador sciolista Baldomero Álvarez se mostró con Insaurralde y Molea
Nadie le puede negar su absoluto mando en el Senado provincial, ni su cercanía con el kirchnerismo más refinado; sin embargo, nada de esto parece alterar el escaso margen de maniobra que tiene en Lomas de Zamora, su pago chico del Conurbano.
El vicegobernador se formó y militó en el ámbito académico. La Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) fue su segundo hogar, y la Facultad de Ciencias Sociales, su “unidad básica”, como suelen indicar sus colaboradores.
Pero la última elección desubicó al vice, que no pudo impedir que, por unanimidad, la Asamblea Universitaria votara como rector al también presidente del Colegio de Abogados: Diego Molea.
Además de joven y ambicioso, el flamante titular de la UNLZ es amigo personal del jefe comunal, Martín Insaurralde, cercano por su militancia en La Jauretche con el senador nacional Aníbal Fernández y figura interesante para el Gobernador, Daniel Scioli, que lo agendó como uno de los candidatos a ocupar la cartera de Justicia en caso de reemplazos.
El alcalde y el rector se mostraron hoy con el senador bonaerense, Baldomero Álvarez de Olivera, quien responde a las filas del sciolismo. De hecho, no sólo fue intendente durante su gestión, sino que pasó a integrar el gabinete del exvicepresidente, cuando se hizo cargo del área de Desarrollo Social.
Nada de lo que tiene Molea resulta conveniente al vicegobernador, que busca, al menos, pelearle la titularidad del Colegio, y ya inició una campaña para lograr este cometido.
No es el único dirigente del oficialismo que le resulta incómodo. El intendente Insaurralde también es uno de sus opositores internos.
Mariotto no tiene nada en el ejecutivo local. Hasta diciembre, uno de sus hombres de confianza, Ricardo Alvarez, ocupaba la Secretaría de Desarrollo Social. El vice había decidido que ese funcionario lo acompañara al Senado, y fuera reemplazado por Javier Lento, un hombre que ya estaba trabajando en el área. En el paquete a negociar también entraba la vicepresidencia del HCD. Pero Mariotto no pudo obtener ninguno de los lugares requeridos, y firmó el acta de guerra con el jefe comunal.
Aún bajo el corset físico que le impone su difícil enfermedad, Martín Inzaurralde es la figura fuerte del oficialismo lomense. En la sección, el joven intendente supera por amplio margen al vicegobernador. Tiene historia dentro del PJ, una fuerte estructura montada en el distrito y una llegada directa con el Gobierno nacional. También, la presidencia del Concejo Deliberante, en manos de Alberto “Beto” Carasatorre, y cierto dominio sobre el siempre convulsionado bloque oficialista.
Mariotto tiene, en cambio, tres ediles puros: María Victoria Lorences, Emilio “Beto” Solas y Julio Fornelli. La primera es la hija del histórico dirigente del PJ Antonio Lorences. “Beto” Solas es docente de la Facultad de Ciencias Sociales, y fue jefe de las secciones política y espectáculos del portal Inforegión, que depende del laboratorio de medios de la UNLZ, en la que el vicegobernador siempre ha tenido incidencia directa. Y Julio Fornelli es un socialista K que reemplazó a Mariotto en la banca en 2009, y participa en el armado cristinista del vice. Completan el bloque del FpV la ex rossista Marita Velázquez, una militante social, y Juan Navarro, hijo del diputado provincial, Fernando Navarro, del movimiento Evita.
Este sector debe pulsear con el opulento PJ, de catorce integrantes. La posibilidad de fusionarse parece lejana, ya que no logran siquiera acordar un solo nombre (los mariottistas se niegan a ponerle el logo PJ). De fondo, la discusión es mayor. Los ediles del vice acusan la existencia de una cruzada “antimariottista”.
“Martín excluyó al hombre de Mariotto en el gabinete, y resisten todo lo que venga de parte de Gabriel” aseguran, aunque, en el ámbito del Concejo dejan bien parado al presidente, Carasatorre, el hombre que reemplazaría a Insaurralde en caso de licencia. Fuera del contexto institucional, Mariotto consolidó en los últimos tiempos una estrecha alianza con el ex coordinador del programa “Fútbol para todos”, Pablo Paladino.
Cuenta la historia que el vice, sin estructura y distante del actual jefe comunal, se acercó al también presidente del club Los Andes, por su anticipada jugada kirchnerista. Paladino, por entonces secretario de Gobierno del ex intendente duhaldista Jorge Rossi, fue el primero que pateó el tablero y se sumó a la cruzada de Néstor Kirchner, de la mano del ahora senador nacional Aníbal Fernández. Pero Paladino, que suma estructura, tiene suficiente independencia para no poder cumplirle a Mariotto todos sus deseos, como, por ejemplo, ser el candidato para pelear la titularidad del Colegio de Abogados a Molea.
El plan B del vice de Scioli sería el abogado Santiago Trezza, hijo del ex funcionario de Ferrobaires Alberto Trezza, hombre del duhaldismo que dejó el cargo cuestionado por una gestión desprolija.
El tablero se completa con la figura del “Chino” Navarro, un dirigente con poder territorial pero distanciado del vice. El diputado es aliado del intendente, y tiene ubicado a uno de los suyos, Oscar “Cacho” Palacios, al frente de la Secretaría de Salud. En el Concejo, Navarro sostiene una estrecha relación con el titular del cuerpo, el inzaurraldista Carasatorre. La presencia de su hijo Juan dentro del bloque mariottista no altera este esquema, ya que el muchacho juega como referente del movimiento Evita. Los propios aliados del vicegobernador no consideran al muchacho como uno propio.
Mariotto comienza, entonces, un camino complejo, que en nada se emparenta con su “nueva vida” en La Plata. “Se llevó toda su gente al Senado”, afirman propios y ajenos. Una realidad cierta, pero que marca la falta de estructura. El segundo de Scioli no tiene discípulos que hoy puedan ganar una interna, ni candidato para jugar en las futuras elecciones locales. Perdió espacio en el terreno universitario y es excluido de manera evidente por el actual jefe comunal. Sin embargo, lo que no mata, fortalece, y ésta parece ser la consigna de un hombre con fuerte poder en la Provincia pero sin territorio propio.








Comentá la nota