Mario Riorda: “El justicialismo ganó por el recambio generacional”

Fue el responsable de la campaña del PJ y aquí devela algunos de los conceptos y estrategias que desplegó en la carrera por la gobernación.
o conocen como “el gurú cordobés” por ser quien diseñó la estrategia de campaña del electo gobernador Francisco “Paco” Pérez. Con 39 años, el consultor, politólogo y dueño de un abultado currículum, Mario Riorda, comandó varias campañas del Frente para la Victoria y lo hizo con éxito. Evitó dar entrevistas hasta hoy ya que sostuvo a rajatabla que “durante la campaña quien debe lucirse es el candidato”.

- Ha estado comandando campañas en todo el país. La de Mendoza ¿fue la más compleja?

- No fue la más compleja aunque sí claramente la más competitiva. Quizás en ello jugó la idea instalada respecto a que era el último gran bastión que la UCR podría haber ganado. Fue una campaña en la que hubo -al menos desde el PJ y estimo que desde la oposición también- estrategias claras, pero un gran despliegue táctico en el día a día que muchas veces a alguno le hizo perder de vista la estrategia.

- ¿Con qué escenario se encontró cuando llegó?

- El escenario era sumamente complejo, especialmente si se considera que en la última elección el PJ perdió por 25 puntos frente a la UCR. Ese dato evidenciaba que el peronismo había perforado el piso histórico del partido. A ello se le agregan otras variables como el bajo conocimiento de “Paco” al momento de ser proclamado, que la competencia se diera ni más ni menos que contra un ex gobernador con alta imagen positiva, y un contexto que imposibilitaba hablar fácilmente de continuidad. Como elemento positivo se registraba un clima de fuerte unidad en el PJ y de una sorprendente falta de unidad en los partidos de la oposición, tanto en la UCR como en el PD.

- ¿Por qué ganó el PJ?

- El justicialismo ganó, entre varias cosas, por el recambio generacional y el cambio impensado que representó “Paco” Pérez como nueva oferta electoral; por el clima psicológicamente favorable que el triunfo de Cristina Fernández generaba en todo el país -incluida Mendoza-; porque el PJ funcionó en equipo y con un nivel de coherencia y confianza destacable; porque los intendentes tuvieron un rol central generando un “efecto arrastre invertido”; porque hubo un comando unificado y que respetó una estrategia cumplida a rajatabla.

- La estrategia del radicalismo fue apelar al corte de boleta, ¿qué evaluación hace del efecto corte?

- El sistema electoral argentino desde 1999 evidencia, elección tras elección, que el voto cada vez se está dividiendo más. Eso implica que el votante elige diferenciando por niveles de gobierno aun en un mismo turno electoral. Los niveles de corte real no deberían estar lejos del 50% del electorado, sólo que lo que no se entiende es que adentro de la urna ese corte multidireccional se compensa entre sí y lo que solemos llamar corte, en realidad es la diferencia final y visible que aflora a la superficie, como si fuera la punta de un iceberg que no vemos.

Esa diferencia es la que aquí se militó argumentalmente a través del pedido de corte, intentando porfiar y torcer una realidad adversa que los estudios del comportamiento político vienen mostrando en series tendenciales desde hace largo rato. Conclusión, el corte existió, fue enorme, pero la diferencia del corte no.

-Alguna vez dijo sentirse sorprendido por la virulencia política en Mendoza. ¿Sostiene lo mismo? ¿En qué lo notó?

- No sé si me sorprende tanto la violencia política en el sentido discursivo, cuanto la hipocresía de muchos actores centrales en diferentes ámbitos que ocultan este fenómeno. El clima de acusaciones y descalificaciones realizadas entre los dirigentes no dejó de sorprenderme. Que una de las campañas anteriores haya finalizado con la expresión “rata”, evidencia que las bajezas son más cotidianas que excepcionales.

- Despegar a Pérez de Jaque ¿fue uno de los objetivos de campaña? ¿Tuvo efecto?

- El objetivo estratégico pasó por otro lado. La decisión de la renuncia temprana de Pérez y Ciurca obedeció a dos cosas. La primera y fundamental, para permitir que la fórmula pudiera recorrer la provincia, a tiempo completo y con una agenda impactante, a través de los talleres participativos que se denominaron “Iniciativa Mendoza”. Sería impensable que los candidatos pudieran haber estado en funciones en el medio de esa intensa actividad que les demandó un mes.

Lo segundo es que la campaña de la oposición arrancó con una fuerte negatividad, por lo que se intentaron separar las aguas entre la agenda de la fórmula y la del gobierno, a través de respectivas agendas paralelas. Cuando criticaban al gobierno, no podían hablar de la fórmula. Si criticaban a la fórmula, no podían hablar del gobierno.

-El mapa del delito fue la principal estrategia de campaña en 2007. ¿Qué lectura hace de este tipo de estrategias?

- Cada vez menos las campañas temáticas, o mejor dicho de “monotema”, son las que hacen ganar elecciones. No es mi estilo, rara vez trabajo con campañas así y soy meticulosamente cuidadoso en recomendar o diseñar campañas de ese estilo.

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