Un grupo de trabajadores de la flota amarilla analiza la posibilidad de presentarse como querellantes en la Justicia Federal, sino se realiza la prospección que el Gobierno Provincial prometió para saber a ciencia cierta si hay o no recurso y quiénes son los responsables
En tanto en las reuniones entre los armadores, el subsecretario de Pesca Juan Carlos Bracalentti y los voceros de los marineros , el Gobierno provincial prometió que en los próximos días saldrán con cinco buques para efectuar una prospección y determinar si hay o no materia prima, o si se encuentra otro tipo de especie.
Carlos Gómez habló en el programa Voces y Apuntes y en primera instancia destacó su trayectoria en la actividad al recalcar que trabajé con “varios dueños de barcos y varios tripulantes y empezamos desde enero con esto”.
“Antes de la prospección los barcos más chicos traían 250 cajones de merluza por día por día y los más grandes 400 cajones” al especificar que en primera instancia “no sabíamos de que era el barco, porque ni siquiera nos invitaron al foro pesquero y nos tendrían que haber invitado para estudiar el caso” y sostuvo que “cuando empezó a entrar en plena temporada el cardumen en tres días nos dimos cuenta que cada vez mermaba más y nos dimos cuenta que el problema era el barco pero como no estudiábamos y buscábamos información no hicimos nada , esperamos una semana y cuando volvimos s salir no sacamos ni dos cajones”, relató.
“Acá hay un responsable que es la empresa Pan American” aseveró al tiempo que recordó que luego de los ocurrido “a todo el mundo le presentamos la nota pero no nos creían” dijo en relación a las autoridades del gobierno.
Señaló que hace más de 11 años que trabaja en la actividad y “nunca le pedimos un subsidio a nadie, y no es un subsidio sino un resarcimiento económico porque nos dejaron sin nuestra fuente de trabajo” al remarcar que “trabajamos toda la vida pero esto hace un año que esta pasando y no podemos vivir ni los marineros ni los dueños de los barcos” al explicar que en estas salidas de prueba “los dos primeros viajes trajimos 70 cajones y el tercer viaje no había nada porque el cardumen hace una pasada y como en el fondo del mar esta todo quemado se van. Cada explosión que hizo el barco equivale a 30 turbinas de avión y trabajaron más de 50 días en 100 kilómetros a la redonda”.
Comentá la nota