Al cierre de esta edición, los marineros de la flota pesquera amarilla que opera desde el puerto Caleta Paula, tenían previsto mantener una asamblea para definir si aceptaban una propuesta que les hicieron los dueños de los barcos, aunque los alcances de la misma no iban a ser dados a conocer a la prensa hasta tanto la postura se resolviera democráticamente, según indicó Francisco Núñez, uno de los voceros de ese grupo de trabajadores.
Núñez también dijo a Diario Patagónico que él nunca tildó de “ladrón” al empresario Luis Jones, a modo de aclarar malentendidos respecto a una confusa y escandalosa situación que se generó por la poca claridad en la manera que se distribuyeron los fondos que envió provincia en calidad de subsidios para atender las necesidades de cientos de trabajadores y dueños de barcos que se quedaron sin ingresos por la drástica disminución de la captura de merluza dentro de las 15 millas náuticas.
EL SOMU PRESENTO NOTA EN PREFECTURA
La escasez del recurso que comenzó a registrarse hace varios meses y al cual el sector pesquero atribuye responsabilidades a empresas petroleras por la actividad offshore, derivó hace pocos días en la decisión de la marinería de impedir la salida de los barcos, a pesar de que este tipo de activad era mínima.
Una reciente reunión con autoridades provinciales no condujo a solución alguna y además los marineros ya dieron intervención a la delegación del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), que habría hecho una presentación ante la Prefectura local.
Asimismo, exigen a los armadores el pago de servicios por sumas que no fueron reveladas, aunque ese reclamo recién podrá ser canalizado el lunes en el seno de la Subsecretaría de Trabajo.
Comentá la nota