Lo marginó a López Viñals de camarista y hoy es el Procurador de la Provincia

Como las numerosas designaciones “a dedo” hechas en su gestión en el ámbito de la Justicia, Romero volvió a despreciar el puntaje y eligió al fiscal Justo Vaca, siendo que había obtenido 18 puntos por debajo del hoy procurador López Viñals, quien si hubiese sido designado, hoy estaría alegando en los juicios de la Cámara del Crimen I y no al frente de la Procuración.
Pero en ese entonces, el ex gobernador prefirió cumplir con un “encargo” de un amigo.

Hasta aquí está claro que Romero no sólo no respetaba los puntajes, sino que impuso como mérito más allá de la capacidad, la lealtad u obsecuencia, aspecto que sobretodo se notó en la órbita de los jueces, quienes por esos años tenían “el sartén por el mango” y sus fallos eran irrefutables en cualquier instancia.

Un ejemplo de designaciones antojadizas o “a dedo” de jueces fue, por ejemplo, las hechas en el concurso para cubrir cuatro vacantes en los juzgados de Procesos Ejecutivos, realizado en octubre del año 2004. De los 12 postulantes a estos cargos, el primero ni el segundo en obtener el mayor puntaje fueron elegidos.

Romero eligió a Sergio Bonari, quien había obtenido 59,11 puntos y estaba en el onceavo lugar.

O sea el ex gobernador eligió al penúltimo de las ternas, siendo que por encima de este candidato había, al menos, nueve que obtuvieron entre 67 y 73 puntos. Ricardo Issa, otro de los jueces elegido por el hoy senador nacional, estaba el séptimo lugar, mientras que Amelia Ovejero Arroyo, era la décima en la fila.

Margarita Pueyrredón, tal vez, fue la menos escandalosa de aquellas designaciones hechas por Romero, pues alcanzó el tercer puesto con 72,15 puntos. A Samson y Solá, que lograron el primero y segundo puesto con 73 puntos, de nada les sirvió el esfuerzo hecho en el concurso, pues el ex gobernador no se regía entonces por la capacidad o conocimientos, sino por los lazos que los candidatos tenían con su entorno o bien si eran “pupilos” de algún otro funcionario que era de su círculo.

El Consejo de la Magistratura, hoy es presidido por uno de los ex funcionarios más romeristas, como Gustavo Ferraris.

Comentá la nota