Con una doble votación finalmente los concejales aprobaron la modificación a la ordenanza que establece la tasa del Casino para fijar su valor en 40 mil módulos fiscales por mes. Minutos antes se había rechazado esta votación por no alcanzar la mayoría especial debido a la ausencia de un concejal que luego pidió la reconsideración del tema.
Si bien en una primera votación no se obtuvo la mayoría especial para ratificar la modificación por la ausencia del concejal Hugo Cejas, que se había retirado de la sala, minutos después se hizo presente y solicitó la reconsideración. Así votaron a favor de la modificación los concejales Darío Rodríguez Duch, Francisco De Cesare, Laura Alves, Silvana Camelli, Claudio Otano, Silvia Paz, Darío Barriga y Hugo Cejas.
INicialmente no se había alcanzado la mayoría especial, debido a la ausencia del concejal Cejas y Arabela Carreras (que tampoco estuvo en la segunda votación), y el voto negativo de los concejales Daniel Pardo y Alfredo Martín. Esto motivó el enojo del presidente del cuerpo, Darío Barriga, que afirmó que "habíamos legislado claramente una postura de 40 mil módulos fiscales" y criticó que en virtud de la otra interpretación el ejecutivo podría cobrar el 40 por mil de la facturación, equivalente a cerca de 300 mil pesos. Indicó que esto equivale a "el doble de lo que pretendia cobrar el ejecutivo cuando envió el proyecto, desechamos el proyecto del ejecutivo porque entrábamos en el juego de una posibilidad de despidos, de que la ordenanza sea judicializada como está pasando en El Bolsón y como probablemente pueda pasar a partir de esta decisión en Bariloche". Insistió en que lo que se había votado inicialmente fue un acuerdo para que no haya despidos y que no se judicialice la norma, "ahora quedan abiertas estas posibilidades que se barajaban en las comisiones. Bajo ningún punto de vista nos podemos hacer responsables los concejales que hoy intentanmos poner claridad al artículo uno sobre las posibilidades de litigio que pueda tener la municipalidad". Calificó de irresponsable la actitud de los concejales que se levantaron de la mesa y no votaron ni afirmativa ni negativamente.
Claudio Otano, por su parte, coincidió con lo expresado por Barriga y afirmó que "hoy el funcionario del ejecutivo encargado de aplicar esta norma es ni más ni menos que un ex empleado del casino, echado por el casino, lo que genera una incompatibilidad grave, y al haber dejado ese artículo incorporado a la norma se vulnera cual fue el espíritu y la claridad que tuvo este artículo". Lamentó que no exista esa mirada y "no logremos imponer el respeto que queríamos a que el ejecutivo esté obligado a respetar cabalmente cual fue el objetivo al aprobar ordenanza".
Contrariamente Daniel Pardo aclaró que la propuesta fue sostenida durante el trabajo en comisión, y consideró que no hay una doble interpretación, dado que el monto mínimo se fija en caso que algunas declaraciones no se conozcan o sean irrisorias y después de ese piso se fija el 40 por mil, que "garantiza el trato igualitario para el resto de los contribuyentes".Agregó que "si el monto suena importante es porque los ingresos son importantes porque no es un monto fijo sino porcentaje de los ingresos, no hubo error o tropiezo en el armado de la ordenanza".
Finalizando el debate tras el rechazo de la modificación llegó el concejal Cejas que pidió la reconsideracion, lo que motivó el enojo de Alfredo Martín, ante la negativa de Barriga de concederle la palabra antes de votar la reconsideración. Luego planteó que es una "actitud super autoritaria no darme la palabra antes de que se vote la moción" y pidió que le muestren el reglamento donde se autoriza esta modificación. Califició a la situación de "escandalosa" y dijo sentir vergüenza por la situación.
La concejal Laura Alves y el concejal Cejas plantearon que existe la posibilidad de pedir la reconsideración de un proyecto mientras se está tratando. Respecto a la cuestión en sí, Alves planteó que "teníamos que salvar una inconsistencia del proyecto del ejecutivo, porque mando un proyecto, dibujó un número cuando ni siquiera tenía los ingresos del casino. Si me dicen que de 5 mil pesos a 80 mil pesos no se ven beneficiadas las rentas no sé de que estamos hablando, mando un proyecto sin sustento financiero ni económico".Agregó que "hay muchas empresas que facturan mucha plata y los minimos que estan pagando son vergonzosos" y sostuvo que se fijó una cifra que no pudiera ocasionar un juicio inmediato y un incumplimento de 280 mil peos.
Finalmente Otano rechazó que se haya dejado el artículo uno en cuestión para igualar el tratamiento del casino con otros rubros, dado que el casino es concesionaria de la provincia y tiene un régimen tributario particular. Señaló que por eso se fijó el monto de 40 mil módulos fiscales y consideró que "pensar que tenga que tributar porcentajes en referencia a su facturación es injusto porque el resto no tienen este regimen".

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