Pasaron la sesión para la semana próxima y ayer no trataron el tema en comisión de Labor Parlamentaria
En comisión
Pero también llamó la atención los temas tratados ayer durante la reunión de la comisión de Labor Parlamentaria. Supuestamente allí debía abordarse la polémica ordenanza que, al igual que la ley sin consenso en la Legislatura, impulsa la prohibición total de fumar en lugares públicos y privados con concurrencia de gente. Esto tampoco ocurrió y los concejales optaron por tratar temas de menor peso.
Estas circunstancias hicieron pensar en que el proyecto está siendo “reanalizado” por algunos ediles que, en un primer momento, se habían sumado sin concesiones a la iniciativa que promueven sectores fundamentalistas antitabaco.
Lo curioso es que después de haber firmado por unanimidad un dictamen de comisión (luego de la charla brindada en el cuerpo por el médico Adam Smith que promueve esta campaña), los ediles salteños comenzaron recién ahora a pensar en las consecuencias que podría provocar a la ciudad una normativa como ésa y se detuvieron en el porqué, si todas las consecuencias son tan buenas, un proyecto similar de ley provincial está trabado en la Legislatura salteña desde hace más un año.
Aunque lo digan en “off”, es evidente que algo pasa en el Concejo Deliberante en relación a la iniciativa que en principio tenía unánime respaldo de los ediles.
Estadísticas
Otro tema que los concejales analizan, aunque no se animen a manifestarlo abiertamente, es cómo el médico que expuso ante los ediles comenzó su charla afirmando que “no hay estadísticas en el país” y luego hizo hincapié en que “en el país mueren anualmente unas 40.000 personas por causas relacionadas al tabaco”.
Lo cierto es que hay estadísticas hospitalarias que dicen que, efectivamente, mueren por año en el país unas 40.000 personas por causas que se pueden relacionar al consumo de tabaco, pero no hay estudios serios ni determinantes, en casi ningún país del mundo, que permitan afirmar que el deceso de una persona por problemas respiratorios o cardíacos se deba exclusivamente al consumo de tabaco.“Y ejemplos se pueden poner miles. Pero eso serviría sólo para partir la biblioteca por la mitad”, se indicó al respecto.
Es que junto a la pomposa declaración de “ciudad 100% libre de humo de tabaco” va de la mano el cercenamiento de algunos derechos individuales y se puede poner en juicio hasta la mismísima libertad de comercio, dado que un empresario que desee habilitar una confitería exclusiva para fumadores, por ejemplo, no podría hacerlo si la ordenanza se sanciona.
Por el lado de los empresarios, algunos ya adelantaron su postura y, si bien manifestaron estar de acuerdo con preservar la salud de la población, expresaron que lo importante será que esta ordenanza no les afecte su actividad.
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