Graciela Llampa falleció presuntamente como consecuencia de una infección luego de que le practicaran una cesárea. Sus compañeros de trabajo de la feria La Saladita ayer marcharon por las calles céntricas exigiendo que esto no vuelva a suceder en el Hospital Regional, ya que el informe del médico forense, sobre la base de la autopsia, indicaría que la muerte se produjo porque le dieron el alta médica antes de tiempo.
Ayer, sus amigos, de la feria La Saladita, donde ella tenía un puesto de ropa y otros productos, decidieron marchar por las calles del centro de Comodoro Rivadavia exigiendo que la justicia actué ante esta supuesta negligencia y que sea el último caso que ocurra en un hospital público, donde se atienden los sectores de menos recursos.
En medio de la manifestación, apareció la denuncia de otro caso de similares características. Patricio Bautista, un hombre de origen boliviano, que está radicado en Comodoro Rivadavia desde hace 4 años, perdió a su mujer, Sandra Rojas, el 17 de este mes, luego de que diera a luz.
“El 16 de este mes la internaron y cerca de las 10:45 tuvo el parto natural. Tuvo la beba y después del parto dijo que estaba perdiendo mucha sangre. La llevaron al quirófano, y no lo pudieron controlar. Los médicos no me pudieron explicar qué había pasado, me dijeron que tuvo un desgarro y que no cerraba el útero. Al día siguiente como no tenían cama para atenderla en terapia, la derivaron a Trelew donde murió”, explicó Patricio a Diario Patagónico.
Los casos guardan características similares. Graciela Llampa falleció presuntamente como consecuencia de una infección. De acuerdo al informe del médico forense, sobre la base de la autopsia que le practicaron, la complicación de su salud se habría debido a que le dieron el alta médica antes de tiempo. A partir de ello se radicó una denuncia por presunta mala praxis en el Ministerio Público Fiscal.
SIN DENUNCIA
En el caso de Sandra Rojas, su marido no quiso hacer la denuncia, ya que no dispone de los recursos económicos para pagar a un abogado, por lo que prefiere volver a su país junto a su pequeña hija, Anahí Sandra, y reencontrarse con su familia para superar lo ocurrido. “Tengo el cuerpo cremado y tengo que llevarlo allá. Solamente me quiero ir para olvidarme de todo”, explicó el hombre que trabaja de albañil.
Por los pocos días que tiene la beba, Patricio debe viajar a Bolivia en avión. Por esa razón, pide la ayuda de la comunidad. Quienes deseen ayudarlo pueden comunicarse al 155156778.
La marcha ayer se inició en la plaza de la Escuela 83. Más de 70 personas caminaron por San Martín, luego por Belgrano para tomar Yrigoyen y llegar al hospital. Allí realizaron un abrazo al nosocomio con la esperanza de que la justicia determine los motivos de la muerte de Graciela Llampa.
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