Como año, cuando comienzan las clases, decenas de vendedores se instalan con sus mesas repletas de libros frente a la Catedral en San Martìn y Mitre.
Día a día pasan por allí cientos de jóvenes y padres en busca de material de estudio.
Quienes nunca concurrieron deben saber que allí pueden comprar, vender o hasta canjear libros usados, que en su mayoría están en muy buen estado de conservación.
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