El Gobierno de Santa Cruz frenó el proyecto de explotación de la salina de Cabo Blanco que mediante la Ley de Promoción Industrial había sido concedida a la empresa marplatense Briefsa. Desde la empresa plantearon su desconcierto al recalcar que la explotación de la mina pudo ser crucial para la reactivación de Puerto Deseado.
La noticia de la paralización del proyecto la dieron a conocer a través del portal noticioso de Río Gallegos Tiempo Sur Digital, un grupo de alumnos de la Facultad de Ingeniería, al sostener que tuvieron la oportunidad de estudiar en base a las muestras que la empresa pudo recabar y además surgió el entusiasmo de muchos que vieron viable trabajar en la salina.
Según información que consigna Tiempo Sur, la empresa Briefsa apuntó sus expectativas en la Salina de Cabo Blanco luego de conocerla mediante la tercerización de un trabajo que hicieron para la extranjera Akzo Nobel, la que quería comprar la salina. Es así que Briefsa, empresa de servicios industriales radicada en Mar del Plata, indagó profundamente en el proyecto porque fueron ellos los que realizaron la inspección en el lugar.
Bianchi indicó que como la mina iba a pasar a rescate por cánones atrasados, el grupo tomó posesión y la puso al día y a partir de ahí intentaron ver las posibilidades de negociación, motivo por el cual hicieron muchas perforaciones en la mina, extrajeron mineral, hicieron todos los estudios, incluso la evaluación ambiental y fueron dándole forma al proyecto. Sin embargo, dijo que el problema que tuvieron es que el punto de equilibrio de la rentabilidad era muy complejo porque había que hacer una inversión inicial bastante grande para la explotación, con una amortización rápida.
Con la Ley de Promoción Industrial en vigencia, los directivos viajaron hasta El Calafate para ver de qué se trataba la legislación: “Planteamos el proyecto y nos daba todo bien para poder iniciarlo gracias a las extensiones impositivas que tenía la Ley”. La presentación oficial se realizó en octubre de 2010 con la presencia del entonces ministro de Producción Jaime Álvarez, y su par de la cartera nacional de Industria, Débora Giorgi. Al respecto, Bianchi rememoró que su proyecto fue el más comentado, lo que les dio un empujón aún más grande para ejecutarlo, es por esto que cumplieron con todas los requerimientos que les hizo Minería.
Cae la negociación “por un tema político”
Con el proyecto aprobado, toman contacto con Fomicruz y luego de diversas reuniones con su titular, Miguel Ferro, se asociaron. Fue el propio gobernador Peralta quien firmó la carta de intención, “y ya estábamos listos porque el proyecto ya estaba encaminado. Antes bajamos el precio de la expectativa que teníamos con los privados porque entendimos que Fomicruz era nuestro pie en Santa Cruz”, indicó el referente empresario.
En abril último se firmó un acuerdo con Fomicruz y se entregó el paquete accionario, con previa auditoria de la empresa asociada “y nos dicen que se cierra toda la negociación por un tema político, que todo esto vuelve para atrás por pedido de la Gobernación” relató, agregando “hasta ahora nos quedamos sin entender qué pasó. Nos quedamos en el medio de alguna posición política, donde finalmente se expidieron buscando irregularidades legales”.
“Dejamos la sociedad a la vista, pero no podemos ponernos a trabajar. Esta todo congelado y no tenemos noticias contundentes” remarcó Bianchi, sosteniendo que la firma gastó mucho dinero en perforación y estudios, ratificando que la mina tiene 48 millones de toneladas de sal con una posibilidad de explotación de todo el año: “Está fácil para producir, están las condiciones e inclusive está la posibilidad de reactivar el puerto de Deseado”. Concluyó diciendo que en este momento lo que más se lamenta es haber perdido tanto tiempo de trabajo, motivo por el cual solicitan una entrevista con el Gobernador para tener un panorama más claro y saber fehacientemente por qué la salina está sin explotar.

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