El ex concejal por el radicalismo dialogó con REALPOLITIK acerca de las principales propuestas que se discutirán en la convención nacional de la Unión Cívica Radical que se realizará el próximo sábado en Vicente López. Marcelo Viñes aseguró que uno de los principales reclamos será que la provincia de Buenos Aires pueda disputar la conducción del comité nacional
Va a haber un debate del radicalismo de todo el país y se analizarán las elecciones. Una de las propuestas que llevamos es la necesidad de una reforma y una readaptación del partido a éstos tiempos. Se requiere una modernización para adaptarnos a éstos tiempos y a las necesidades de la ciudadanía. Para eso, hay que hacer un cambio estructural en el comité nacional.
Dentro de las propuestas, va a haber una solicitud para que la convención nacional se haga cargo del comité nacional del radicalismo y que renuncien, hasta marzo o abril del año que viene, todos los delegados. El objetivo es que todas las provincias puedan tener una representación.
Se debe cambiar el sistema de selección, y que pase de ser indirecta a ser directa. Actualmente, el presidente del partido se elige de forma indirecta a través de los delegados, que son tres por provincia.
Así, la provincia de Buenos Aires ha quedado en una minoría dentro del comité nacional. A su vez, por cuestiones de tiempos, la provincia siempre llega cinco o seis meses después de que se eligió el presidente.
Por eso, Buenos Aires no ha podido aspirar a conducir el comité nacional, algo que realmente deseamos los radicales de aquí. Ahora vamos a pedir, a través de los setenta convencionales de la provincia, que la conducción pueda estar en manos de un bonaerense.
RP.- ¿Cómo podrías describir el liderazgo de la UCR en los últimos tiempos?
Cuando todavía vivía Raúl Alfonsín, en el 2003, la provincia de Buenos Aires perdió el protagonismo que tenía en el comité nacional. En ese momento, el presidente fue Iglesias, un mendocino con un perfil absolutamente diferente al del radicalismo bonaerense.
Después de eso hubo distintos enroques, y así fue que llegó Gerardo Morales a la presidencia. Creo que la de él, fue una de las peores presidencias que tuvo la Unión Cívica Radical en su historia, por los devaneos y los coqueteos innecesarios con otras fuerzas políticas como la de Carrió.
A eso, sobrevino la presidencia de Sanz, que en realidad fue un enroque con Morales en el Senado de la Nación.
Lo cierto es que el radicalismo de la provincia de Buenos Aires ha estado ajeno a las decisiones importantes que tuvo que tomar el partido en los últimos nueve años. Éste es el distrito más importante que tiene la UCR, con más de la mitad de sus afiliados, pero no tuvo la posibilidad de discutir los temas relevantes como producto de que la dirigencia del partido a nivel nacional, ha terminado en manos de las provincias más chicas.
Por eso, en la convención de Vicente López vamos a pedir un cambio de actitud y de rumbo en ese sentido: para que Buenos Aires tenga el protagonismo que el radicalismo necesita. Hay que adaptar al partido a estos tiempos.
RP.- Por otro lado, ¿cómo evaluás la alianza con Francisco de Narváez a casi un mes de las elecciones?
Está a la vista que fue un error, no reconocerlo sería insistir en errores. Estas decisiones de alianzas y arreglos con otras fuerzas políticas estuvieron en manos de los dirigentes del comité provincia; particularmente en el alfonsinismo, que fue el que insistió en seguir adelante con de Narváez.
El error quedó demostrado primero en agosto y después en octubre, con un aplastante triunfo del oficialismo ante la falta de una oposición ordenada, clara, con principios definidos y objetivos más claros. Ésto provocó en el electorado un espanto frente a todas las fuerzas opositoras, y terminó votando por el gobierno de Cristina Kirchner.
La oposición no estuvo a la altura de las circunstancias y no ofreció una buena alternativa. Por eso nos fue como nos fue.
RP.- Entre los repetidos errores que mencionás en la conducción nacional y lo sucedido a nivel provincial con de Narváez, ¿cómo te imaginás el futuro del radicalismo?
Se pasó varias oportunidades por estas situaciones. No es la primera vez que perdemos una elección por una diferencia importante. Pero el radicalismo siempre se vuelve a recuperar después de debatir y reorganizarse. Ésto se demostró en varias oportunidades.
A mi juicio, quienes no tienen oportunidades son los partidos que aparecen repentinamente, como sucedió en estas elecciones y en otras tantas. Se podría citar a Carrió, a López Murphi, a Bordón. Es decir, candidatos que parecen fuertes pero que terminan siendo efímeros a los dos o tres años.
Por su parte, el radicalismo siempre puede recuperarse y proponer una alternativa porque es un partido que funciona dentro de su institución, como un cuerpo colegiado, donde hay debates y renovación, que es lo que sucederá el próximo sábado.
Por lo tanto, creo que el radicalismo va a una recuperación para el 2013. Va a ordenarse y adaptarse a éstos tiempos para volver a ser una alternativa. Para eso, sin dudas, debe volver a sus orígenes.
La Unión Cívica Radical es un partido de centroizquierda y hay que volver a tener claridad en esos objetivos. Luego debe comenzar a transitar el camino de lo que la gente está demandando: claridad, honestidad, capacidad.
El gobierno tenía un discurso en el que aseguraba que todo estaba controlado, pero después del 23 de octubre se demostró que ésto no era tan así. La sociedad argentina no le tiene confianza a éste gobierno, y eso se ve en todo lo que sucedió la semana posterior a los comicios con los movimientos de los mercados y la gente común yendo a comprar dólares ante un problema que se ve venir.
Parece que la elección hubiera concluido hace dos o tres meses, pero sólo pasaron 25 días. El gobierno ganó con el 54 por ciento y ahora está anunciando un ajuste importante a las tarifas, en los servicios de transporte o en el combustible. Ésto va a ser un gran golpe para los sectores más desposeídos, los más humildes; es una mentira cuando dicen que va a afectar a los que más tienen.




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