La Defensora del Pueblo adjunta, Mónica Felices, denunció que el director de Asuntos de la Comunidad, Marcelo Fernández, se negó a entregarle información relacionada a Sociedades de Fomento que desde hace meses esperan el pago de los convenios por contraprestación.
Y aseguró que presentará su queja en el Concejo Deliberante porque “no es la primera vez que este funcionario hace este tipo de cosas”. En declaraciones a FM Residencias, la Defensora del Pueblo adjunta, Mónica Felices, afirmó que debido a que “hay varias Sociedades de Fomento con atrasos en el pago de los convenios”, los representantes de esas Asociaciones Vecinales le pidieron su intervención. Para ello, tras acordar una reunión con los vecinalistas, solicitó a la Dirección de Asuntos de la Comunidad que le gire la información correspondiente y allí surgieron inconvenientes con el área y su responsable, Marcelo Fernández. Según explicó, “Fernández mandó a fotocopiar los expedientes” pero, “viendo lo innecesario de gastar el dinero de los contribuyentes en fotocopias”, le aclaró que buscaba “ver los originales”. “Eran muchas hojas, se iba a gastar mucha plata y, en caso de que yo lo necesitara, los fotocopiaba yo”, agregó. En consecuencia, indicó, “me comuniqué con al Dirección para explicar esto allí me dijeron que ellos no se podían quedar sin la documental”. “Deben creer que la Defensoría no es municipal o que el funcionario no sabe de qué se está hablando”, razonó. Al final, como resultado del altercado, “Fernández volvió a tener una gran falta de respeto y no sólo no me mandó los originales, sino tampoco las fotocopias”. Frente a esas circunstancias, Felices anticipó que trasladará su “queja y denuncia al Concejo Deliberante porque no es la primera vez que este funcionario hace este tipo de cosas”. “Cada vez que se le pide algo, este funcionario trata de no dar la información, pese a que hay una ordenanza que lo obliga a entregarme la documentación original que yo le pida”, subrayó. Y arremetió: “Se debe creer que es el dueño de la municipalidad o que su oficina es otra cosa, y sólo logra no dejarme trabajar seriamente con las instituciones”.

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