Marcelo Saín: “Debemos recuperar el gobierno político de la seguridad”

El especialista en seguridad estuvo presente en el cierre de campaña local de Nuevo Encuentro y se refirió, principalmente, a la situación provincial y aseguró que la forma de cambiar la actual inseguridad es recuperando el gobierno político de la seguridad. En un diálogo con REALPOLITIK, Marcelo Saín también habló de Pablo Bruera, a quien lo comparó con Raúl Othacehé.

A continuación, la entrevista completa.

RP.- ¿Qué significa que tenés miedo de vivir en La Plata, como pusiste en Twitter?

El intendente Pablo está siguiendo el camino de Othacehé y presiona a los militantes en la calle, clausura bares a los que vamos a dar charlas.

La verdad, lo conozco hace muchos años y le queda mal ese traje; eso es para los viejos, para los intendentes del Gran Buenos Aires, los gordos. Él debería asumir otra posición, sobre todo con gente con la que hace varios años hace política en el mismo espacio social y urbano.

RP.- ¿Cómo ves la situación de la seguridad a nivel provincial?

A nivel provincial hoy tenemos un sistema institucional con una mirada extremadamente punitiva y de mano dura, con mucha promoción comunicacional frente a los sectores medios que reclaman seguridad sobre los sectores populares.

Esa política tiene dos grandes componentes: el primer es una respuesta punitiva muy severa sobre los sectores para los cuales no hay integración social. En la provincia de Buenos Aires se pudo ver que el desarrollo económico de los últimos años no se tradujo en un 25 por ciento de su población, en incorporación de las regulaciones porque siguen siendo sectores que viven en una alta marginalidad abrana y suburbana, están excluidos. Eso fue respondido con mano dura, recias, el encarcelamiento de la mayoría de estas clases que el poder político ve como sospechosas.

El segundo componente son los negocios espurios en los que, una policía corrupta más un Estado paralelo, regulan mercados ilegales, protegen los circuitos de narcotráfico o trata de personas así como el robo de vehículos para la venta de autopartes. Esa política de seguridad regula el delito formando parte del delito.

RP.- ¿Cómo podría remediarse esto?

Debemos primero recuperar el gobierno político de la seguridad. Scioli le entregó el gobierno de la seguridad a la estructura policial pero hay dos policías: está la de arriba, la policía noble de comisarios ricos que salen con un capital similar al de haber estado en una gran multinacional y viven en barrios empresariales. Después está la policía trabajadora que está del medio para abajo, es la que le pone el cuero a la situación en la calle y está obligada al doble empleo. Los segundos están estigmatizados como corruptos y torturadores y quizás algunos incurran en esas prácticas pero se trata de no haber sido capacitados; no pueden agremiarse ni defenderse.

Estas dos policías marcan a una sociedad muy desprotegida por ineficiencia y una sociedad víctima de la regulación policial del delito. Lo vimos en el caso de Candela: el gobernador estaba apresurado para plantar un abogado caro y así poder desviar la atención de la investigación en la protección policial de las redes criminales de San Martín, en cuya trama se desenvolvió el asesinato de la nena.

Ver al gobernador detrás de eso y a jefes de policías correr al juzgado o a la fiscalía a declarar que tenían reuniones con determinados buches que están implicados en el crimen, es un gesto de deterioro institucional que nunca se vio en la provincia de Buenos Aires. Esto es Scioli. (www.REALPOLITIK.com.ar)

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