Junto con Stiglitz aseveró que hay que garantizar el crecimiento.
La presidenta del Banco Central (BCRA), Mercedes Marcó del Pont, aseguró -después de las fuertes salidas de depósito que siguieron a la ola de rumores que se disparó con las medidas de control a la compra de dólares- que “el retiro de los fondos converge a cero”.
La funcionaria dio ese dato después de acompañar al premio Nobel Joseph Stiglitz en un seminario sobre deuda realizado ayer en Recoleta. “Están volviendo los depósitos”, aseguró.
La titular del Central aseguró además que la continuidad del Gabinete -salvo los cambios obligados- también se refleja “en la continuidad del tipo de cambio”. Subrayó: “Vamos a sostener el tipo de cambio competitivo para proteger a la producción, el empleo y las exportaciones”.
Además, consignó que la política de administración cambiaria “garantiza certidumbre acerca de la evolución del dólar, quitando esos viejos fantasmas de la historia de nuestro país vinculada a las fuertes fluctuaciones”.
Pese a la certidumbre que destacó, también hizo foco en que sólo el 14% de los depósitos están hoy en dólares mientras que en los ‘90, con la convertibilidad, esa participación alcanzaba el 60 por ciento. “El financiamiento en Argentina está en pesos, en moneda doméstica. Eso nos da una capacidad y una soberanía enorme para afrontar todos los cimbronazos”, agregó en diálogo con la prensa en la vereda del Park Hyatt.
En tanto, en la presentación de la disertación de Stiglitz, Marcó del Pont, destacó la baja del nivel de deuda sobre PBI de la Argentina y aseguró que las reestructuraciones deben contemplar el crecimiento. Así lo señalaron todos los funcionarios del Gobierno que participaron del encuentro. El Nóbel coincidió.
Stiglitz, que sobre el tema de mecanismos globales planteó una “ley de quiebras” para la deuda soberana, consideró que el ejemplo de Argentina es sumamente pertinente para Europa” y elogió el esquema ideado por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, que introdujo el Cupón atado al crecimiento del PBI en la reestructuración. Ese instrumento fue mantenido por el entonces secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, para la segunda etapa de canje. “Fue una innovación importante”, destacó Stiglitz.
“El punto del cupón de PBI era demostrar capacidad de repago y convertir a los acreedores en socios del crecimiento futuro. No es una lógica habitual de mercado”, explicó el director del BCRA, Sergio Chodos, uno de los disertantes.
En base a la experiencia Argentina, Stiglitz consideró que “hay vida después del default”, en línea con lo señalado por los demás expositores de un seminario que convocó a especialistas afines para lograr apoyo en un debate que se busca instalar a nivel internacional.





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