La dirigente de la localidad de San Carlos y concejal suplente de Unión Pro dialogó con REALPOLITIK sobre el problema de las canteras en la ciudad de La Plata. Además, María Cristina Jacolowich se refirió a una incumplida promesa de asfalto que mantiene el secretario General, Jorge Campanaro, con los vecinos de la zona.
El que puede hablar en detalle de este tema es Gerardo Jazmín. Lo que te puedo contar yo, que lo habrás visto en los medios y escuchado en las radios, es que seguimos con nuestras protestas pacíficas frente al municipio.
Hay muy buena respuesta tanto por parte de los transeúntes como de los automovilistas, ya están súper informados de lo que está haciendo el intendente en las canteras y nos alientan a que sigamos en lo nuestro.
La gente está muy enojada con la gestión de Pablo Bruera, y con más bronca por lo que hace con la basura, entre otras cosas más.
RP.- Gonzalito, de CQC, estuvo en la municipalidad. ¿Vos estuviste ahí?
No, estuvieron las chicas de Villa Elisa. El programa lo pasarán hoy, miércoles.
RP.- ¿En qué tema puntual estás trabajando en el barrio actualmente?
Estoy en el pedido de calles para San Carlos, que hace tres años se vienen pidiendo. En una primera etapa, en una reunión con Campanaro, se realizó un mejorado en las calles pedidas y la promesa de él fue que a los tres meses tenían el asfalto. Ya pasaron tres años.
Las estoy reclamando en forma permanente, la última nota que mandé -y tengo el número de expediente- está en la oficina de Antonucci, a la espera de una contestación. Es indudable que si no va por escrito, perdés. No les podés creer nada. Como siempre.
RP.- ¿A qué calles hacés referencia?
Habló de la 142 desde 518 a 520; la 521 desde 143 a 148, es colectora de la avenida 520, ruta provincial 13; la 144 desde 519 a 518 bis; la 518 bis desde 143 a 145; la 144 desde 520 a 521; la 145 desde 520 a 522; la 146 desde 520 a 523; y la 147 desde 520 a 525.
Estamos hablando de calles que están a una cuadra de una ruta muy importante y que, cuando caen tres gotas, los vecinos salen con el agua en la cintura. Una vergüenza


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