María Cash estuvo en Santiago la semana pasada y abrió una brecha de esperanza

Federico Cash sostuvo que el camionero advirtió que era la diseñadora buscada cuando vio una fotografía a su regreso a Jujuy.
María Cash, la joven porteña, desaparecida desde el 5 de julio del año pasado, estuvo en Santiago del Estero, más precisamente en la ciudad de Fernández, departamento Robles. Ese es uno de los últimos datos que tiene el padre de la diseñadora de 29 años, Federico Cash, quien días después de que la despidió en la terminal de ómnibus de Retiro, el 4 de julio de 2010, quedó con un inmenso dolor de no saber dónde está su hija e inició una incansable búsqueda en Salta, donde fue vista por última vez.

Esta vez la información ubicó por unas horas a María en tierras santiagueñas. Fue el jueves pasado, de acuerdo con lo que le contó un camionero.

Cash sostuvo que, de acuerdo con el testigo, su hija había viajado en un ómnibus fuera de línea desde la ciudad salteña de Metán hasta “el pueblo de Fernández”, donde se habían detenido en un parador ubicado sobre la ruta nacional 34, donde compartieron una comida.

El hombre contó que, en el local, el conductor del micro le había pedido a un camionero de apellido Palomino que llevara a la joven, que había solicitado que la ayudaran a llegar hasta Buenos Aires. El chofer del transporte de carga no tuvo problemas y accedió a que la joven viajara como acompañante.

“Al regresar a su ciudad, en Jujuy, (el camionero) la identificó al verla en la televisión. Se habría bajado en Núñez, cerca de la cancha de River. Imagino que la dejó en la (avenida) Lugones, probablemente. Habría llegado el viernes (último) a las 8 de la mañana”, sostuvo el padre de la chica desaparecida.

Según su padre, María Cash “está amnésica” y “la manía que tiene es viajar constantemente, va y viene. No sé si habrá quedado en Buenos Aires o estará en otra parte”.

Destacó que, a pesar de las largas jornadas en la ruta, ambos choferes “hablaron muy poco” con María: “Ella está ida, amnésica, no coordina una conversación. Sólo sabe preguntar si va para tal lado. Ella no sabe cómo se llama”. “La describen con jeans y zapatos negros, blusa blanca, una cartera o morral de suela marrón, más delgada de lo que se la ve en las fotos conocidas”, afirmó.

Finalmente, don Cash hizo un desesperado llamado a quien pudiera verla: “Si alguien tiene posibilidad de retenerla, que la retenga, por favor”, suplicó.

María, el 4 de julio, partió hacia Salta, donde tenía pensado encontrarse con un amigo, pero nunca llegó. Las cámaras de seguridad del peaje del ingreso a Salta la vieron “haciendo dedo” al día siguiente y parecía “desorientada”, según sus familiares. Es la última imagen de María Cash.

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