María Bayá Casal: “Nuestro objetivo es mejorar la salud de los pequeños”

María Bayá Casal: “Nuestro objetivo es mejorar la salud de los pequeños”
La directora de la Fundación Oftalmológica “Hugo Nano” estuvo en nuestra ciudad junto a dos profesionales, revisando la vista de los chicos que en la anterior visita no pudieron ser controlados. Estadísticamente Pergamino se encuentra incluida en la media, ya que entre un 6 y un 8 por ciento de la población escolar necesita anteojos.
En la mañana de ayer arribaron a nuestra ciudad profesionales de la Fundación Oftalmológica del doctor Hugo Nano en el marco del programa “Ver para aprender”, que se desarrolla por iniciativa de los clubes rotarios.

Las instalaciones de la Escuela Primaria Básica Nº 1, Merced y Bartolomé Mitre, fue el punto de encuentro de decenas de niños a los que anteriormente no se les realizó el control por falta de tiempo.

Rotary Club

El nexo establecido por el Rotary Club Pergamino Cruce, la Fundación Nano y el Municipio de Pergamino es para llevar adelante este programa en establecimientos educativos. “Este año decidimos hacer los controles a los chicos que asisten a primer grado de las escuelas públicas y las ubicadas en los pueblos aledaños. Estamos culminando con la segunda parte de la revisión para después efectuar la entrega de los lentes que se concretará a mediados del mes que viene. De las primeras dos jornadas de revisión que se efectuaron en abril, 19 chicos necesitan anteojos”, comentó Patricia González Villar, presidente del Rotary Club Pergamino Cruce.

Demanda oculta

El secretario de Salud y Acción Social del Municipio, doctor Néstor Pobliti, dijo que “es de vital importancia esta revisión para que los niños no se enteren en su adolescencia de los problemas que tienen. Desde el Municipio estamos muy agradecidos, la implementación de este programa significa que la articulación entre Estado, entidades de bien público e institutos médicos, suma en pos de mejorar la salud de la ciudadanía. El accionar de los distintos actores de la comunidad con un objetivo común, en este caso, es detectar la demanda oculta de trastornos visuales en los niños, hace que sea más fácil, más eficaz, más rápido y, con el aporte de la Fundación Nano, más económico el trabajo que se lleva a cabo para paliar los problemas de salud que existan”.

María Bayá Casal

Para la ocasión llegó a Pergamino la directora de la institución, María Bayá Casal, junto a dos oftalmólogos: Gabriela Zunino y Estanislao Sima.

En diálogo con LA OPINION la profesional manifestó: “Estamos muy contentos de establecer contacto con esta ciudad porque es hermosa, nos tratan muy bien y hay una particularidad en el programa que es bueno destacarla porque hacemos los controles a más de 10 mil chicos por año, pero en Pergamino, en Escobar y en Cardales, pudimos hacerlo de manera transversal, no tomar una sola escuela sino abarcar un partido o distrito y extender los controles a los chicos que viven en los pueblos aledaños. De esta manera el impacto del programa es mucho mayor, sabemos que los chicos de entre 6 y 8 años tienen efectuado el control oftalmológico. Cuando tomamos sólo un establecimiento educativo el impacto es menor”, comentó Bayá Casal.

- ¿Por qué es importante hacer el control oftalmológico a los niños de esa edad?

- En realidad es la edad en la que los errores refractivos, por ejemplo, la miopía, el astigmatismo y el estrabismo, son los que impiden a los chicos desarrollar normalmente sus actividades, y traen aparejado bajo rendimiento escolar y problemas de conducta y de aprendizaje. Con los controles se impide que el error refractivo se siga desarrollando. Es fundamental la detección de los problemas visuales. Nuestro objetivo es mejorar la salud de los pequeños y consecuentemente la calidad de vida.

- ¿Cuál es el balance de los controles efectuados en nuestra ciudad?

- Pergamino está dentro de la media, que es entre un 6 y un 8 por ciento de población escolar necesitada de anteojo. No hemos detectado estrabismo así que no hay cirugías pendientes.

- ¿Cómo se desarrolla la implementación del programa?

- El programa consta de 4 etapas. La primera es una toma de agudeza visual, el control es efectuado por los docentes, que deben ser capacitados con anterioridad. El resultado detectará qué chico ve bien y cuál no. Sabemos que un 20 por ciento del alumnado esa primera prueba no la pasa, pero hay un 6 por ciento que necesita anteojos. La primera prueba es un filtro grueso.

Los niños que no pasaron esta prueba, en una segunda son revisados por los oftalmólogos, que son profesionales de la fundación. Considerando este control puede haber diferentes resultados, o el niño es dado de alta, o se le diagnostica una enfermedad que se soluciona con un par de lentes o se lo deriva a otro especialista.

Es importante hacer hincapié en la entrega de los anteojos; el año pasado en esta ciudad otorgamos 53 pares.

La cuarta etapa se da sólo en los casos de los alumnos que posean una enfermedad visual más compleja y sea necesario trasladarlos a la institución; pueden ser problemas quirúrgicos o que requieran algún tipo de tratamiento. En el caso de Pergamino informó que el año pasado hubo derivaciones pero no se concretó ninguna cirugía.

Experiencia

Hace 18 años que la Fundación Nano realiza este programa “Ver para aprender” y la implementación en varios países de América Latina le ha permitido ganar diversos premios en el exterior. Es la representante en Argentina de la Agencia Internacional de Prevención de ceguera. Por ello los programas que lleva adelante están controlados permanentemente y con el transcurso del tiempo se fueron perfeccionando tanto en lo que respecta a lo científico como en la práctica.

En la provincia de Buenos Aires ha relevado más de 500 mil alumnos.

Comentá la nota