Mapuches están divididos por conflicto de tierras en Villa La Angostura

Dos grupos están distanciados a raíz de la disputa de valiosas tierras en el cerro Belvedere. En la comunidad Paichil Antriao no comparten la metodología de protesta de los autónomos.
En los últimos días, hubo nuevos enfrentamientos en el cerro Belvedere.

Villa La Angostura > La pelea por valiosas tierras con particulares y empresarios en el cerro Belvedere provocó una fractura entre los mapuches.

Los integrantes de la comunidad Paichil Antriao no comparten los métodos de protesta de sus pares de la comunidad Paichil Autónoma, que irrumpió en el escenario hace poco tiempo y protagonizó, por ejemplo, la usurpación de una hostería en construcción y el enfrentamiento último con policías.

Una alta fuente de la comunidad Paichil Antriao lamentó los enfrentamientos del lunes por la noche en un sector del cerro Belvedere, donde mapuches y policías cruzaron piedras y postas de goma.

Dijo que se está tratando de tener un acercamiento con ellos para pedirles que dejen de promover este tipo de enfrentamientos. “No estamos de acuerdo con esa forma de protesta”, dijo la fuente. Y aseguró que la Paichil Autónoma no está reconocida por el INAI como comunidad.

El werken de la comunidad Paichil Autónoma, Luis Nekulfilo, reconoció ayer que el problema es con los dirigentes de la comunidad Paichil Antriao.

“Ellos quieren plata, están negociando. Nosotros queremos la tierra para trabajarla. Ni un winka, ni un privado”, aseguró y sostuvo que tampoco tienen relación con la Confederación Mapuche de Neuquén.

Explicó que pertenecía a la comunidad Linares Aucapán, pero explicó que está desde hace tiempo en Villa La Angostura “porque los mapuches no tenemos fronteras”.

Aseguró que con los dirigentes de la Paichil Antriao “no tenemos contacto para nada”. Y respecto a las críticas que plantean desde el otro sector por los métodos de protesta, Nekulfilo afirmó que “si ellos están acostumbrados a vivir a palos, nosotros, no”.

Indicó que la comunidad Paichil Autónoma la integran unas treinta personas, de doce familias. Pero admitió que no están reconocidos por el INAI.

“Para nosotros no es lo importante, lo importante es que nos den la tierra para trabajar”, afirmó. Y aseguró que “está decidido a todo” y que no permitirán atropellos de la Policía neuquina. “El que entre a mi casa, yo voy a reaccionar”, advirtió.

Ayer, había calma en la zona en conflicto y los efectivos del grupo especial de operaciones, GEO, de la Policía provincial continuaba en el lugar.

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