Lento y engorroso. Así fue y lo continúa siendo el proceso administrativo y judicial que se desencadenó tras los comicios del pasado 28 de agosto y que aún no permite conocer el nombre de quién ocupará la banca número 18 en el Concejo Deliberante capitalino.
Lento y engorroso. Así fue y lo continúa siendo el proceso administrativo y judicial que se desencadenó tras los comicios del pasado 28 de agosto y que aún no permite conocer el nombre de quién ocupará la banca número 18 en el Concejo Deliberante capitalino. Tal como estaba anunciado, tras varias idas y vueltas en la Cámara en lo Contencioso Administrativo y en la Junta Electoral Provincial, ayer a las 18.00 se inició el proceso de apertura y escrutinio de votos en 20 urnas que habían sido preservadas por un fallo judicial. El acto se desarrolló ante la presencia de fiscales y representantes de los candidatos Sandra Manzone, de la Coalición Cívica y Claudio Morata, de Militancia Popular, protagonistas de una disputa que aún no se devela.
Todo se desarrollaba con normalidad hasta que se abrió la quinta de las 20 urnas y, al realizarse el recuento de los votos, se marcó una clara diferencia a favor de Manzone, frente a lo cual el apoderado de Morata reclamó la impugnación de dicha mesa, hecho que no fue convalidado por las autoridades de la Junta Electoral Provincial (JEP).
Luego, en un clima a esa altura tenso, se prosiguió con el recuento en otras tres urnas, hasta que, aproximadamente a las 21.00, la JEP resolvió suspender el escrutinio para proseguir este miércoles, a partir de las 18.00, con el resto de las mesas.
Escrutadas las primeras ocho urnas, Manzone aventaja a Morata por diez votos.

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