El candidato socialista a diputado nacional niega que el oficialismo sea progresista, aunque reconoce algunas de sus decisiones, y cuenta lo que hizo Binner en Santa Fe. Propone hacer una ley para controlar la minería contaminante.
“Un laboratorio estatal que fabrica 188 medicamentos con los que cubre el 70% de las necesidades de los hospitales en forma gratuita, titularizar a 20 mil docentes, pagar el 82% móvil a los jubilados y demandar al Gobierno nacional por no pagar la coparticipación que le corresponde”, repite Manuel Liberal, el candidato a diputado nacional en primer término por el FAP.
En diálogo con Los Andes, Manolo, como lo conocen en todos los ámbitos donde se mueve, propone, si llega al Congreso, impulsar un proyecto que termine con la megaminería contaminante. Además, acusa al kirchnerismo de no ser progresista por no haber cambiado la estructura económica y social.
-¿Cuáles son los temas que usted quiere trabajar si llega al Congreso?
-Nosotros queremos hacer una ley minera nacional que termine con el conjunto de leyes de minería que existe desde el menemismo. En esa época se regalaron los recursos nacionales. Mendoza tiene un recurso limitado que es el agua, y la megaminería se lleva una cantidad significativa y, además, contamina los cauces.
Lo vemos con el caso del proyecto de extracción de oro y cobre denominado San Jorge, del que estamos en contra, ya que si se llegara a avalar en la Legislatura, se aprobarán 14 proyectos más que están a lo largo de la cordillera mendocina. Pero, también, queremos trabajar el 82% móvil para los jubilados que nuestro candidato a presidente y actual gobernador de Santa Fe Hermes Binner ya lo aplica. En la Argentina, los jubilados están por debajo de la línea de pobreza.
-¿Cómo es la gestión de Binner en Santa Fe que tanto defienden ustedes?
-Cuando yo era concejal de Rivadavia en 1989, Binner era secretario de Salud de Rosario. En esa época de crisis de los medicamentos, impulsó un laboratorio medicinal en un hospital y empezó a fabricar medicamentos muy solapadamente porque no había que despertar la curiosidad de los grandes monopolios. Ese laboratorio tiene hoy seis pisos, fabrica 188 medicamentos y cubre el 70% de las necesidades de los hospitales de Santa Fe en forma gratuita. El medicamento debe ser un bien social, no una mercancía.
-El discurso del socialismo se sostiene en parte en que en Santa Fe la ciudadanía tiene más participación en las decisiones.
-Es que Binner, ya como intendente, aplicó el presupuesto participativo. Eran los ‘90 y había sólo tres ciudades con ese sistema en América Latina: Montevideo, Porto Alegre y Rosario. Por otro lado, en materia de educación, Binner ha titularizado a más de 20 mil docentes, ellos tiene paritarias y los sueldos más altos del país. Y Santa Fe es la única provincia que mantiene un juicio en la Corte nacional contra la Casa Rosada por no pagar el 34% que dice la Constitución debe abonarle por coparticipación.
-¿Qué postura tiene usted respecto del gobierno de Celso Jaque?
- La Provincia está muy mal con Jaque y va a seguir mal si gana el PJ. Son obsecuentes con el Gobierno nacional y no han obtenido ningún beneficio por eso. El tema de la promoción industrial estuvo muy mal manejado. La salud está muy deteriorada porque no se ha avanzando en estos cuatro años, hay graves falencias y falta de insumos.
-¿Alguna vez pensó en hacerse kirchnerista?
-No, jamás. Tengo muchos amigos kirchneristas. Algunos íntimos como Roberto Follari, ya que él es de Rivadavia. Nos juntamos, festejamos. Nunca logró convencerme ni yo convencerlo a él de que no tiene que ser kirchnerista. Si bien reconozco cuestiones positivas al kirchnerismo, y el partido ha apoyado algunas decisiones como el manejo que han hecho de los derechos humanos, el avance de la justicia a través de la renovación de la Corte cuando Néstor Kirchner era presidente, la estatización del sistema jubilatorio, no modificó lo más importante.
Me refiero a la estructura económica y social del país. El poder económico sigue concentrado en muy pocas manos, sigue habiendo 30% de pobreza y la redistribución de la riqueza prácticamente no ha variado, pese a que hemos tenido ocho años de crecimiento económico.
-¿Cree que el kirchnerismo es progresista?
-No lo es. Nos quieren hacer aparecer como que es, pero no lo es. Si lo fuera, veríamos un cambio en la estructura socioeconómica. Pero ni Néstor Kirchner ni la presidenta Cristina Fernández dieron respuesta a estas demandas.
-¿El Frente irá con fórmula propia para la gobernación en octubre?
-Ésa es una determinación que aún no está tomada, al menos no aquí en la provincia. Nosotros, los socialistas, tenemos un congreso partidario que lo iniciamos hace dos meses en el que decidimos llevar a Hermes Binner como candidato a presidente y pasar a un cuarto intermedio hasta después de este domingo para ver la política provincial que íbamos a tener.
-¿Van a esperar los resultados de las primarias para decidir?
-Dimos prioridad a militar a Binner como candidato a presidente para instalarlo en Mendoza porque en realidad no era conocido. Hemos centrado todos los esfuerzos en dar a conocer su figura porque la gente, cuando lo conoce, le tiene mucha simpatía. Por eso, hasta el 14 decidimos que no queríamos abrir muchos frentes. Hoy estamos creciendo en la provincia y en el país porque hemos presentado algo nuevo en la sociedad ante el resto, que es más de lo mismo. Miramos hacia adelante y no hacia atrás como mira el resto de los partidos.
-Muchos radicales los ven con buenos ojos a ustedes...
-Nosotros hace un año veníamos trabajando a nivel nacional en un frente progresista en el que estaban el radicalismo y el GEN. Ricardo Alfonsín decidió irse a la derecha y algunos sectores que estaban con Pino Solanas como Claudio Lozano y De Genaro se vinieron acá. Veremos qué decisión tomamos en la provincia.






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