MANU GINOBILI: "Ganar o perder no tiene que ser un objetivo"

El basquetbolista bahiense disertó en el teatro Municipal, en una iniciativa que llevó adelante "Deporte y Formación", un espacio especial de "La Nueva Provincia" dedicado al apoyo en el crecimiento de los niños.
"Si puedo lograr cambiar una, dos o tres cabezas con el objetivo de lo que los chicos disfruten más el deporte ya valdría la pena haber venido". Con esa frase, Emanuel Ginóbili rompió el hielo. Se abrió el telón del teatro Municipal y allí irrumpió el basquetbolista bahiense para dejar marcado a fuego sus impresiones.

La charla que organizó "Deporte y Formación", un espacio especial de "La Nueva Provincia" dedicado al apoyo en el crecimiento de los niños, fue una excusa como para que chicos, padres, profes y formadores pudieran recepcionar cada palabra de uno de los mejores deportistas de la historia argentina.

Manu fue más allá. Habló de sus frustraciones y de sus sueños deportivos, pero sin el éxito o la derrota de por medio. Sensaciones que, al fin y al cabo, siente cualquier chico que practica una disciplina.

"El deporte no tiene que ser una carga. Hay que jugar y divertirse con los amigos", irrumpió.

"Mi opinión la pueden tomar o dejar y yo sólo vengo a contar mis experiencias porque en definitiva fui el mismo chico que ahora son ustedes", dijo mirando a los más pequeños.

Y también se descontracturó.

"Hay que pasarla bien y cultivar todo lo lindo que genera el deporte, más allá de que es lindo ganar. Pero sentirte útil para el equipo, preocuparse por el compañero de al lado o esforzarse para conseguir logros grupales no tiene precio", confesó.

También Ginóbili reconoció que en el deporte hay más tristezas que alegrías.

"Si bien me tocó ganar varios anillos de la NBA y una final olímpica con la selección argentina, hubo más frustraciones que victorias. Me tocó perder la final de un Mundial, descendí con Bahiense del Norte en el torneo local, perdí una semifinal con el Sub 22 con un tiro en el último segundo y no quedé en algunas selecciones. En esos momentos sentí mucha tristeza, pero rápidamente comenzás a valorar todo lo que te pasó", remarcó.

El valor de la amistad es otro tema que no está ajeno a las vivencias del basquetbolista.

"Muchos de los mejores amigos que voy a tener con el paso del tiempo tiene relación directa con mi deporte. Con los chicos de la Selección vivimos muchas cosas desde que debuté en el '96 y tenemos tantas cuestiones en común que, indefectiblemente, nos terminamos acercando. Y el hecho de haberme formado como persona se lo debo al deporte", sostuvo.

Otra realidad

Manu también se mostró contrariado con algunas cuestiones que manchan el normal desarrollo de una actividad física.

"La realidad del deporte en nuestro país es otra. Lamentablemente, mucha veces, se lo relaciona con la violencia. Y a medida que fue creciendo con el básquetbol comencé a notar las cosas malas del deporte, pese a que estoy enormemente agradecido. Pero cuando veo por televisión peleas, gente escupiendo y distintos tipo de agresiones me agarra una bronca y una frustración interna muy grande. Y opaca todo lo genial que tiene el deporte", se lamentó.

También dijo creer que muchas personas exteriorizan sus frustraciones en un escenario de juego.

"Van a una cancha y se descargan con el primero que se cruce enfrente. Al rival se lo trata como un enemigo y no tiene que ser así", reclamó.

Y agregó un muy buen ejemplo.

"Hace poco me tocó la final contra Brasil, con todo lo que eso significa, pero enfrente tenía a Tiago Splitter, quien durante diez meses del año está a la par mía luchando por un mismo objetivo en San Antonio. No lo voy a matar a trompadas sólo por el hecho de conseguir un resultado", contó.

Y dejó otro claro mensaje.

"Ganar o perder no tiene que ser el único objetivo. Lógicamente, ganar nos pone a todos muchos más contentos, pero hay formas de perder que son mucho más dignas que una victoria. Lo tenemos que inculcar, lo tenemos que repetir y hay que convencer a los chicos. No es poca cosa saber perder o estrecharle la mano al rival cuando éste fue superior y ganó legítimamente. Debemos hacerle entender al chico que una derrota no es un tragedia", amplió.

También analizó la función de los progenitores.

"Entiendo a los padres que pretenden que su hijo sea bueno y que termine siendo un profesional, pero no hay que ir más allá y cargarlo de presión porque es contraproducente. Ni Scola (Luis) ni Delfino (Carlos) ni Pepe (Sánchez), a quienes conozco de toda la vida, se sintieron presionados en su etapa formativa y miren hasta dónde llegaron", resaltó.

"Mi Viejo (Jorge) es fana y apasionado del básquetbol, pero jamás me corrigió o criticó lo que hice adentro de la cancha. Ni siquiera contradijo una indicación de un entrenador, ya sea en mi parte formativa o en la selección argentina. La idea fue siempre divertirme y hacer lo que sabía hacer", concluyó.

Manu, según ellos

-- "Manu me genera admiración y respeto. Tengo la suerte de conocerlo de toda la vida y sigue siendo un chico de barrio. Nadie podía imaginar que iba a llegar hasta dónde llegó. Pero fue por mérito propio". (Gabriel ).

-- "Es un ejemplo a seguir, por su conducta y por su trayectoria. Creo que es un referente y más para tratar un tema tan interesante como es el deporte y su formación. Manu es un claro ejemplo de cómo encontrar un equilibrio entre la competitividad y la educación". (Félix).

--"Como mamá, me voy satisfecha con el sentido de la charla. Que un deportista de la clase de Ginóbili pueda contar sus experiencias suma para que nosotros los padres podamos mostrarle el camino a nuestros hijos. Felicito a Manu por acceder a este tipo de charlas". (Andrea).

-- "Es una persona muy humilde que llegó a lo máximo en su profesión y que, sin embargo, nunca perdió el sentido de ubicación. Y nos demuestra día a día, que con humildad se puede". (Alfredo).

-- "Ginóbili es un ejemplo en los cuales los chicos se tendrían que sentir reflejados. Es alguien para imitar". ( Ernesto).

-- "Brindo por este tipo de iniciativas y por la conciencia que genera una estrella del deporte mundial como Manu. Ojalá se puede seguir repitiendo esta clase de encuentros". (Jonathan).

-- "Manu es un ejemplo para la ciudad, tanto adentro con fuera de la cancha. Y ojalá que los chicos se hayan sentido reflejado en él como para integrarse al deporte, sea en la actividad que sea". (Mariano).

-- "Manu nos enseñó hoy (por ayer) que sin esfuerzo no se logra nada. Fue un placer verlo de cerca y escuchar su experiencia. Me voy contento porque vi a mi ídolo". (Luquitas).

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