Con el fin de desarrollar los recursos de shale oil alojado en la formación Vaca Muerta, en el yacimiento neuquino Loma la Lata, la petrolera YPF realiza dos pozos en una misma locación.
Del total de las perforaciones, 24 son pozos verticales completados con tratamientos de estimulación entre 2 y 4 etapas de fractura hidráulica.
Para este año, la empresa prevé realizar 20 pozos exploratorios para continuar investigando el potencial de los recursos prospectivos.
La empresa, más allá de las críticas recibidas por parte del gobierno nacional y de los gobernadores sobre una falta de inversión, decidió mantener el programa. Para el caso de resultar exitosa la exploración en Vaca Muerta e iniciar inmediatamente el desarrollo intensivo del área, en 10 años se podría duplicar la capacidad de producción de petróleo y gas en el país.
Para ellos se necesitarían unos 25.000 millones de dólares por año para poder desarrollar todos los recursos prospectivos existentes.
Se estima que la formación Vaca Muerta se extiende sobre una superficie total de unos 30.000 kilómetros cuadrados, de las que YPF tiene derechos sobre unos 12.000 kilómetros cuadrados.
Los primeros resultados indican que un 77 por ciento de su área sería petróleo y el resto se repartiría entre gas húmedo y gas seco.
Una de las particularidades que presentan los yacimientos de shale oil es el comportamiento de los pozos. Inicialmente presentan producciones iniciales modestas que declinan extraordinariamente rápido. En el primer año la producción cae entre un 50 a 80 por ciento sobre la producción media de los primeros 30 días.
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