“Manos Unidas” apadrina a estudiantes secundarios

“Manos Unidas Gualeguaychú” es una ONG integrada por un grupo de amigos que sueña con lograr la inclusión social de los niños, a través de la educación. Ayudarlos y acompañarlos en el proceso educativo es uno de los principales objetivos de estas personas, que un día como tantos otros, decidieron plasmar sus anhelos en un proyecto concreto.
No tener zapatillas o no contar con la vestimenta adecuada, no poder acceder a los útiles y libros que les exigen en la escuela, no contar con los medios para trasladarse o no poder realizar viajes de estudio, pueden motivar en muchos chicos sentimientos de inferioridad e incluso ser causantes de desánimo y posterior abandono escolar. Sobre todo cuando las familias viven en situación de vulnerabilidad y no pueden dar respuesta a estos requerimientos.

Algo que para muchos es sólo un trámite, adquirir esos elementos sólo es cuestión de tiempo y dinero (sin desvalorizar el esfuerzo), para otros puede ser el inicio de un proceso largo, angustioso y hasta de sensación de fracaso por no poder brindar lo mínimo necesario. Así, para muchos acceder a la educación es algo normal, previsible; y para otros tal vez la última posibilidad para que el futuro no se les escape de manera cotidiana.

Los inicios de Manos Unidas

La historia del grupo comenzó en julio de 2009, por iniciativa de quien es en la actualidad la presidenta de la ONG, María Eugenia Stragneri, pero las tareas concretas comenzaron unos meses después.

El objetivo de Manos Unidas es lograr la inclusión social, a través de la educación de niños y niñas, para que tengan igualdad de oportunidades y vean otras realidades posibles.

Decidieron trabajar en la zona de Suburbio Sur y para esto consiguieron el salón comunitario ubicado en Julio Irazusta y Camilo Villagra.

Para poder solventar los gastos de esta tarea, los integrantes de Manos Unidas realizan diversas actividades y una cena en la que, además de reunir fondos, dan a conocer los objetivos de la ONG, los logros del año y los proyectos que se desean a futuro.

Pero esta agrupación recibe además, numerosas donaciones de empresas, personas y colaboración de diferentes colegios e instituciones de la ciudad.

Lápiz y papel

EL ARGENTINO Solidario se acercó al salón comunitario ubicado en Julio Irazusta y Camilo Villagra. Fue el sábado 17 de marzo, cuando a las cinco de la tarde anunciaba la hora de la merienda.

El salón estaba repleto de niños y niñas. Algunos estaban sentados de manera ordenada alrededor de tres amplios tablones y banquetas distribuidas en una sala, donde además había un pequeño espacio de juegos.

Afuera, en una galería, otro tablón congregaba a otros tantos chicos que practicaban cuentas para dividir por dos cifras. El último grupo estaba ubicado en una sala a medio construir.

Apenas se escuchaba un suave bullicio. Todos estaban estudiando. En cada grupo había un adulto que se abocaba a explicarles y dictarles diversas actividades, mientras los más chiquitos dibujaban y pintaban... la imagen remitió a aprender jugando.

En total sumaban aproximadamente ochenta chicos de entre dos y doce años.

Esta sencilla pero trascendente escena se repite cada sábado, a partir de las 16 en el salón comunitario de Suburbio Sur.

Los padrinos

EL ARGENTINO Solidario se abocó a esta agrupación en su Edición del domingo 3 de julio de 2011. En aquel entonces el objetivo más urgente de Manos Unidas era conseguir becas o padrinos para garantizar a los chicos que una vez finalizada la escuela primaria pudieran ingresar a los colegios secundarios que ellos deseasen.

Otro de los proyectos era tener un lugar propio debido a que el salón comunitario ya les resulta muy chico. Para esto habían solicitado a la Municipalidad acceder a algún terreno.

Sobre el avance de estos proyectos Néstor Arévalo –un integrante de la ONG- destacó: “El año pasado pensamos en la idea de conseguir padrinos para los chicos que terminan el colegio primario y comienzan el secundario. La idea es que los acompañen de la mejor manera posible, para lograr que los chicos que pertenecen a familias muy humildes, vayan al colegio en las mismas condiciones que cualquier otro chico”.

El padrino es una persona –o un grupo de personas- que puede aportar determinada cantidad de dinero mensual para solventar los gastos de los estudiantes.

En caso de ser un grupo debe haber un responsable que es el que acompaña y mantiene el contacto con el alumno, la familia y la escuela.

Este padrino es quien se encarga de comprar el uniforme, zapatos, zapatillas, de abonar el traslado en colectivo, comprar además los libros y si tienen que hacer un viaje también se trata de reunir los fondos para que el chico lo pueda hacer.

Actualmente hay ocho chicos apadrinados. Dos son apadrinados por una empresa y por un grupo de personas y el resto lo están siendo apadrinados con fondos de Manos Unidas.

La idea es seguir captando padrinos.

“Nosotros hicimos un proyecto, que fue presentado en algunas empresas y que siempre está abierto a recibir nuevos integrantes”, destacó María Eugenia Stragneri.

“Esto no se puede exigir. Las personas deben sentir el deseo de hacerlo”, añadió la presidenta de Manos Unidas.

En cuanto al terreno que la ONG necesita para poder contener a estos ochenta chicos, que en el invierno no podrán seguir teniendo las clases de apoyo al aire libre, destacaron: “aún no hemos tenido respuesta. Presentamos todos los papeles el año pasado pero aún no hemos tenido novedades”, destacaron.

Que los chicos de barrios vulnerables de la ciudad puedan tener la misma educación que el resto de los niños no debería ser un sueño. Debería ser una realidad.

Los integrantes de “Manos Unidas Gualeguaychú” se esfuerzan día a día para derribar las innumerables barreras que impiden que cientos de niños tengan igualdad de oportunidades, al menos en la educación.

¿Con qué colaborar?

-Personas que deseen apadrinar estudiantes.

-Gente que desee sumarse a colaborar.

-Libros de cuentos.

-Manuales de estudio.

-Cuadernos, lápices y gomas.

-Juegos didácticos.

-Pelotas.

-Ropa y calzado.

-Un lugar cerrado para poder continuar con las clases en el invierno.

¿Cómo Colaborar?

Dirigirse al Salón Comunitario -ubicado en Julio Irazusta y Camilo Villagra- los sábados de 16 a 18. Por teléfono a 15-414493 (Ma. Eugenia). En Facebook: “Manos Unidas” Gualeguaychú.

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