El ex mano derecha de Lula, culpable en el caso del "mensalão"

Según la justicia, José Dirceu fue el "cerebro" del esquema de sobornos del PT

Por Alberto Armendariz |

RÍO DE JANEIRO.- Como si fuera la definición por penales de una final del Mundial de fútbol, Brasil entero siguió ayer las sesiones del Supremo Tribunal Federal, que juzgaba a la ex cúpula del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) en el caso de corrupción del "mensalão", que hizo tambalear al ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva en 2005.

Y sobre el último minuto, la Corte alcanzó la mayoría para hallar culpable al ex jefe de gabinete de Lula José Dirceu, así como al ex presidente del PT José Genoino y a su ex tesorero Delubio Soares.

"Quedó demostrado, por si no bastase el orden natural de las cosas, que José Dirceu realmente tuvo una participación acentuada, a mi entender, en este escabroso episodio", afirmó el magistrado Marco Aurelio Mello, con cuya decisión se alcanzó la mayoría de seis votos del tribunal compuesto actualmente por diez miembros.

Dos jueces ya habían votado antes por la absolución de Dirceu, y dos más serán escuchados hoy. Los magistrados pueden cambiar de opinión hasta que el resultado final no sea proclamado tras la totalidad de los votos, pero es muy poco probable que eso suceda. Ya la mayoría explicó sus razones por las cuales cree que Dirceu fue el "cerebro" del esquema de compra de votos opositores en el Congreso entre 2003 y 2005, y dejó en claro que tanto Genoino como Soares pusieron en marcha la operación.

De acuerdo con la acusación del fiscal general de la República, Roberto Gurgel, tras su histórico triunfo en las elecciones de 2002, que llevaron al poder a Lula (2003-2010), el PT montó un esquema de desvío de fondos públicos a través de una serie de políticos y publicistas para sobornar a diputados de otros partidos y financiar de manera ilegal campañas políticas. Unos 42 millones de dólares habrían sido utilizados para que el PT se garantizara la mayoría parlamentaria que no consiguió en las urnas a través del pago de "mensualidades" a los legisladores.

La trama fue destapada por el entonces diputado Roberto Jefferson, del Partido Laborista Brasileño, y el escándalo que surgió colocó a Dirceu como blanco de las denuncias. Ex guerrillero, una de las figuras clave dentro del PT y hombre fuerte del gobierno de Lula, Dirceu se vio obligado a renunciar.

El entonces mandatario primero dijo sentirse traicionado por sus correligionarios y luego pidió disculpas a regañadientes, cuando se acercaban las elecciones de 2006. Pese a la lluvia de críticas contra él mismo, Lula fue reelegido y poco a poco se distanció del "mensalão", llegando incluso a decir que no había existido.

Las penas por el juicio, que comenzó el 2 de agosto y mantuvo a todo el país en vilo, se conocerán recién cuando se termine de juzgar a los 37 acusados. Ya fueron halladas culpables 23 personas. Los cabecillas enfrentan desde 12 hasta 45 años de prisión. El proceso llega en un contexto muy delicado para el PT, luego de que el domingo se realizaron elecciones municipales en todo el país y antes de la segunda vuelta, el 28 de octubre, cuando el partido se juega el control de importantes ciudades, entre ellas, la alcaldía de San Pablo, la urbe más populosa y rica de Brasil.

Por otra parte, ocurre en un momento en que la presidenta Dilma Rousseff, delfín político de Lula, viene demostrando una baja tolerancia hacia hechos de corrupción en su gobierno, del que ya salieron siete ministros por acusaciones de la prensa. Rousseff evitó referirse específicamente al "mensalão" y pidió silencio a sus colaboradores.

De cualquier manera, el juicio establecerá un nuevo paradigma anticorrupción en Brasil, no sólo por el alto nivel de los acusados, sino también por la forma en que los jueces del Supremo Tribunal Federal tomaron sus decisiones, con la aceptación de "pruebas indirectas" y del concepto de responsabilidad política.

Sin duda, este proceso sentará un precedente clave en juicios anticorrupción en el futuro y servirá de orientación a tribunales inferiores.

Al caer la noche, los abogados de Dirceu dieron a conocer un mensaje de su defendido "al pueblo brasileño", en el que él afirmó haber sido prejuzgado y linchado por la prensa.

"Hoy, la Suprema Corte de mi país, bajo fuerte presión de la prensa, me condena como corruptor, contrariamente a lo que dicen los expedientes, que claman por justicia y registran, para siempre, la ausencia de pruebas y mi inocencia. Voy a acatar la decisión, pero no me callaré. Continuaré luchando hasta probar mi inocencia. No abandonaré la lucha. No me dejaré abatir", prometió el ex ministro condenado.

Un líder caído en desgracia

José Dirceu fue uno de los políticos más influyentes

JOSÉ DIRCEU

Ex Jefe de Gabinete de Lula

Tras su exilio en Cuba durante la dictadura militar brasileña, en donde forjó una estrecha amistad con Fidel Castro, se convirtió en uno de los políticos más influyentes de Brasil. Fue el hombre de confianza, mano derecha en la política y jefe de ministros del gabinete del ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva hasta 2005, cuando renunció por estar implicado en el escándalo de pago de sobornos a la oposición conocido como "mensalão". Ayer fue hallado culpable

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