Consecuencias de enviar mensajes de texto al manejarUsar casco y cinturón de seguridad salvan vidas. Apagar el celular en el auto también. Así lo aseguran los expertos. Y lo demuestran los hechos: cada vez aparecen más accidentes mortales atravesados por llamados telefónicos, mensajes de texto y avisos de Twitter o Facebook.
Ese breve hábito cotidiano de escribir mensajes se convirtió en el desencadenante de muchos conflictos en las calles. "Estamos viendo que los tucumanos han incorporado con mucha normalidad el celular a la conducción", comentó el titular de Educación Vial de la Dirección de Tránsito municipal, Daniel García.
No hace falta ser experto para comprobarlo. Basta pararse en cualquier esquina y mirar. En un grupo de 10 automovilistas hay uno o dos que dividen su atención entre el volante y una conversación a distancia. Un estudio de la asociación civil Luchemos por la Vida rectificó los datos: 9,7% de los conductores utiliza el celular al manejar. Si cada día circulan por nuestra provincia unos 250.000 autos, 24.250 lo hacen con conductores hablando por teléfono.
Esta situación tuvo su reflejo inmediato en las multas: la infracción que más creció en los últimos años entre los tucumanos es la de conducir y utilizar los aparatos móviles, según cifras oficiales. Durante el último año se multó por día a unas 17 personas que cometieron esa falta.
Mientras que en 2004 los que hablaban por celular apenas aparecían en el ranking de los más infractores, en el último año escalaron al segundo puesto. En total fueron sancionados 6.367 conductores que utilizaban sus teléfonos móviles mientras conducían, un 12% más que los multados durante 2010 y un 90% más que hace siete años.
Según estudios científicos, si manipulamos celulares mientras conducimos esto afecta la posibilidad de mantener una velocidad constante. Además, dejamos de prestar atención a la distancia de seguridad con el vehículo que circula delante y necesitamos más tiempo para reaccionar ante los diferentes estímulos.
Controles
"Mire bien lo que tiene ese conductor sobre el volante", advierte Alicia Rosales, inspectora de tránsito. Se refiere al celular que manipula la infractora mientras circula por pleno centro (Muñecas y San Martín) ayer al mediodía. La mujer, a bordo de un Ford Fiesta, divide sus hábiles dedos entre el volante y el teclado del móvil, en el que es evidente que está escribiendo un mensaje de texto. "Esta imagen es constante", añade la agente mientras toma nota de la chapa patente y mira su reloj para confeccionar el acta de infracción. "Las multas aumentaron mucho desde que se estalló la moda de los celulares inteligentes, resalta Rosales. "Tienen tantas cosas que las personas están pendientes de su teléfono. Y circulan distraídos. No están en la conducción, están en cualquier otro lado", señala.
Con ella coincide el jefe de Educación Vial. Para él, lo mejor sería que el celular vaya apagado cuando se sube al auto. "Es una tentación constante para las personas. Cuando suena es difícil resistirse a no atender. Es comprensible. Y si hablar es un peligro, lo es mucho más mandar un mensaje de texto o estar chequeando las actualizaciones de Facebook. Es común ver a las personas frenar de golpe o realizar maniobras bruscas mientras el teléfono está en sus manos", describe.
"Me cuesta mucho apagarlo. Apenas subo al auto, lo pongo al lado mío. A cada rato, lo estoy mirando. Si suena y no atiendo me desespero, igual si me mandan un mensaje. Siento que puede ser algo importante, algo que tengo que saber sí o sí", confiesa Nicolás Villar, en la puerta de la guardería en la que deja su coche, en Maipú al 200.
Los conductores reconocen que el celular es la principal causa de distracción. Saben que es un peligro, pero admiten que no se resisten a no atender cuando suena. Sin embargo, si hay algo que les indigna es ver a un chofer de colectivo o taxi usando el celular. "Ellos llevan pasajeros y, por lo tanto, cargan con una responsabilidad mayor. Igualmente se ve que muchas veces manejan mientras están manipulando teléfonos. Vemos que hay muchos jóvenes que no saben el peligro que es manejar un servicio público", resalta Daniel García.
Agravante
El peligro de escribir un mensaje en un celular mientras se conduce puede ser más grave que manejar alcoholizado. Así lo demostró un estudio realizado en el Reino Unido. La investigación forma parte de un informe que el año pasado difundió la Organización Mundial de la Salud (OMS), denominado "Teléfonos Móviles, un problema creciente en la distracción de los conductores".
Distraerse no es una cuestión menor. Implica que el conductor tendrá que dividir su atención entre dos tareas. Así, una persona que maneja a 130 km/h y realiza una llamada telefónica de apenas un minuto, habrá circulado más de 2,1 kilómetros sin estar totalmente concentrado en la conducción de su vehículo.
Si envían mensajes de texto, el tiempo que los conductores desvían la mirada de la ruta o calle aumenta en un 400%, especifica la OMS. Además, señala que en estos casos casi el 30% de los invaden el carril contrario o realizaron cambios incorrectos.
Las multas
Según el Código de Faltas de la capital, manejar usando celulares prevé una sanción que va desde los $ 200 a los $ 500, explicó el presidente del Tribunal de Faltas, Marcos Alzabé. Que la multa sea mayor o menor depende de la hora y del lugar en el que se detecte la infracción. Si los jueces aplicaran la ley de tránsito, el valor de la multa sería mucho más cara: desde $ 1.000 a $ 3.500.
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