Sorpresivamente, la embajadora interpeló al canciller británico
La intervención, sorpresiva, incomodó a Hague, que apenas alcanzó a pedir que se respetaran los derechos de los isleños y le exigió a Castro que terminara de hablar. "Pare, es suficiente", la interrumpió desde el atril y movió su brazo izquierdo como una señal para que la diplomática argentina se callara.
La noticia la dio a conocer ayer el diario The Daily Telegraph, que tituló el episodio como una "emboscada" de la embajadora contra Hague. Después, la televisión difundió el video del episodio.
La sorpresiva disputa dialéctica se dio en medio de una conferencia pública que daba el canciller inglés con el balance anual del Reino Unido en materia de derechos humanos y democracia. El periódico que difundió el hecho consideró que la embajadora argentina "dejó de lado las sutilezas diplomáticas" para abordar a Hague durante la ronda de consultas que se había abierto tras las palabras del funcionario.
"En vista de que las Naciones Unidas, la comunidad internacional y un nutrido grupo de premios Nobel instaron a nuestros países a iniciar negociaciones con el fin de encontrar una solución pacífica y permanente, mi pregunta es: ¿está usted listo para el diálogo?", consultó Castro.
Antes de terminar con su intervención, parafraseó a la presidenta Cristina Kirchner. "¿Le vamos a dar una oportunidad a la paz?", insistió la embajadora argentina usando el mismo término que eligió la jefa del Estado cuando instó al Reino Unido a negociar, en febrero pasado. Siempre habló en un fluido inglés.
The Daily Telegraph describió la reacción del diplomático inglés como "nerviosa". El canciller, de hecho, interrumpió las palabras de Alicia Castro temiendo que la diplomática argentina pudiera insistir con una larga intervención. "Gracias, es suficiente, pare", la interrumpió Hague antes de que Castro terminara con su discurso.
Anoche, medios locales difundieron las imágenes de la conferencia en la que se lo ve a Hague exigiéndole a Castro que haga una pregunta y no un discurso.
Entre el auditorio había embajadores, periodistas y activistas de los derechos humanos que habían llegado hasta la mansión Lancaster, en Londres, que pertenece al Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino Unido, para escuchar el balance del Foreign Office.
Más allá de la incomodidad de Hague ante la sorpresiva intervención de Alicia Castro, el canciller atinó a contestarle con el reiterado argumento inglés de preservar los derechos de los habitantes de las islas. "La autodeterminación es uno de los derechos políticos básicos de la población de Falkland Islands", le respondió. "Pueden contar con nosotros siempre, permanentemente, para mantener de pie ese derecho", agregó.
Pero no todo quedó ahí y Alicia Castro volvió a cuestionar las palabras de Hague con la excusa de que el funcionario no había respondido a su consulta. Esta vez, ante los medios, la embajadora agregó: "No pueden decir que son buenos en derechos humanos y democracia si no están abiertos al diálogo".
"La autodeterminación no es un derecho que cada país tiene o cada población tiene. En mi país, una provincia no puede decidir si quiere pertenecer a China", argumentó Castro.
Ya en diálogo con los periodistas presentes una vez terminada la conferencia, la embajadora argentina se despidió con otra frase. "Esperen y vean", prometió cuando le consultaron si seguiría realizando este tipo de acciones en las presentaciones públicas de Hague para lograr que el Reino Unido se siente a negociar con el gobierno nacional.
Esta fue una de las más resonantes acciones de Alicia Castro desde que fue nombrada por la Presidenta en la sede diplomática en Londres. La jefa del Estado le encomendó el 1° de marzo, en su discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso, que negociara la revisión de los acuerdos que se habían firmado con el Reino Unido. Entre ellos, la posibilidad de que Aerolíneas Argentinas volara de Buenos Aires a Malvinas tres veces por semana. Hoy sólo se puede llegar al archipiélago en el vuelo semanal de la línea área chilena LAN.
El gobierno argentino denunció al Reino Unido ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por considerar que había militarizado la zona del Atlántico Sur. La denuncia se presentó pocos días antes de que se cumplieran, el pasado 2 de abril, 30 años del inicio de la guerra.
En forma paralela a la intervención sorpresiva de Alicia Castro ante Hague, anteayer, Adolfo Pérez Esquivel entregó en Londres una carta firmada por los siete premios Nobel de la Paz y dirigida al premier británico, David Cameron, para que cumpliera las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y de su Comité Especial de Descolonización, para encontrar una solución pacífica en el conflicto entre ambos países..




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