Por: Ricardo Kirschbaum.El 2 de abril del 2012 se cumplirán 30 años del desembarco argentino en las islas Malvinas. Será tiempo de volver a poner en debate aquella frustración, que abrió paso a la restauración democrática, y los motivos y los responsables de aquella decisión .
Hay que establecer oficialmente qué pasó realmente para que las Fuerzas Armadas de la Argentina, anticomunistas y que colaboraban clandestinamente con la CIA en Honduras y Nicaragua contra los sandinistas, con un ideario reaccionario y ultramontano, terminaran aliadas a Kadafi, Fidel Castro y los No Alineados. Esa esquizofrenia se verificó durante la guerra con Gran Bretaña y los cruzados anticomunistas terminaron cercados por las potencias occidentales en cuyo nombre decían combatir hasta el exterminio a la disidencia en el país.
Hasta ahora, la investigación periodística ha avanzado mucho más rápido y profundo que el moroso empeño oficial por desentrañar esa guerra. Uno de esos aportes se publica hoy en Clarín como un adelanto de los trabajos que seguramente verán la luz por el 30° aniversario . Se conocen así hechos, protagonistas y decisiones que estaban, como tantos otros, enterrados para ser olvidados.
La Presidenta ha amenazado en las Naciones Unidas con suspender los vuelos a las islas Malvinas con escala en la Argentina. La conexión aérea tiene base en Punta Arenas, Chile. Una vez por mes, se hace la escala aquí para seguir hacia la capital malvinense. En verdad, Argentina no ha abandonado nunca el reclamo en la ONU ni la diplomacia sobre una cuestión colonial que es una rémora histórica .
A treinta años de aquella guerra perdida, los archivos secretos de aquellos días –como otros papeles que siguen protegidos- son de imposible acceso para una investigación histórica. Lo que se ha conseguido revelar, que es muchísimo, ha sido posible porque hubo fuentes públicas y privadas que abrieron sus archivos personales. A pesar del discurso actual, el Estado sigue resistiéndose al escrutinio público .
Sería una gran contribución que por ley se remuevan los cerrojos y se acceda a esa información clave sobre la verdad histórica.

Comentá la nota