Se multiplican los reclamos hacia la empresa Sameep, no solo por las deficiencias del servicio o los exagerados aumentos que han ido aplicando durante la gestión de Gustavo Martínez, sino por el estado en que dejan las veredas y calles de la ciudad, las que abandonan sin completar las reparaciones luego de los trabajos que realizan.
“La mayoría de los problemas que tenemos es producto de la cantidad de obras que se están haciendo”, dijo Sánchez al ser consultado por los trabajos inconclusos de la empresa provincial, “debemos estar cerca de las 100 reparaciones diarias y alguna extensiones de red que determina que la parte de la vereda es lo que nosotros dejemos un poco más relegado”, confesó.
Más allá de las prioridades que defina la empresa, están las intimaciones que el Municipio de Resistencia realiza a los vecinos que suelen pasar semanas y hasta meses con las veredas rotas producto de esos trabajos que nunca concluyen. “La prioridad para nosotros es entregar el agua o resolver los problemas de cloaca”, insistió el funcionario de la empresa que desde hace casi 5 años conduce Gustavo Martínez.
Convencido de las prioridades definidas, que dejan las veredas de la ciudad como un verdadero campo minado, Sánchez insistió en que “hay una necesidad de resolver el problema concreto”, entendiendo que la reparación de veredas y calles serían un tema secundario.
Otro de los argumentos utilizados por el funcionario para fundamentar sus trabajos “a medias”, fue explicar que esta reparación “costaría entre dos o tres veces” de lo que sale la reparación del servicio. Pidió disculpas a los usuarios por los inconvenientes que ocasionan, pero “lo que nosotros tratamos de resolver es el problema concreto del agua o de la cloaca”, insistió.


Comentá la nota