Malestar en Playa Serena por los altos costos que deberían pagar por una obra de gas natural

Vecinos de ese barrio del sur de Mar del Plata advirtieron que la obra de gas natural anunciada por el gobierno de Pulti y cuyo comienzo estaba previsto para octubre del año pasado no sólo todavía no empezó, sino que además, la empresa que se ocupará de los trabajos pretende cobrarle a cada frentista valores que duplican los montos acordados inicialmente.
“No vamos a permitir que nos estafen”, aseveraron. En diálogo con 0223.com.ar, Silvana Palumbo, vecina de Playa Serena, afirmó que hay “preocupación” en la zona porque temen quedarse sin la anunciada obra de gas natural ya que no sólo se demoró el inicio de los trabajos -iban a comenzar en octubre y finalizarían durante los primeros días de enero-, sino que además el presupuesto que envió la empresa responsable de la obra “es mucho más caro de lo que se nos había dicho cinco meses atrás”. “En junio del año pasado, la presidenta de la Sociedad de Fomento de Playa Serena, María Inés Benítez, nos trajo a la empresa Ingeniería Alsat SRL y nos explicó que iba a implementar un sistema por el cual la municipalidad se hacía cargo de los lotes baldíos para que a nosotros nos saliera más económico”, explicó. En ese marco, contó, “se nos informó que por frente nos iba a salir $ 2500, $ 2800 o, como mucho, $ 3000 y que nos daban la facilidad de pagar 24 cuotas fijas de aproximadamente $180”. Sin embargo, advirtió que “en el presupuesto que nos mandaron hace algunas semanas queda demostrado que no cumplen con nada de lo que nos habían dicho: los valores oscilan entre los $ 4500 y hasta $ 7000”. “Lo más grave de todo es que a nosotros nunca se nos consultó ni se nos dejó opinar y tampoco se llamó a licitación para obtener mejores ofertas”, remarcó. Frente a esa situación, Palumbo consideró que existirían “arreglos o intereses entre la presidenta de la Sociedad de Fomento, el encargado de Obras Públicas de la municipalidad, Julio Estévez, y la empresa”. “No pueden estar jugando con nuestra necesidades básicas. Mucha gente que vive acá no tiene un trabajo fijo, vive de changas y tiene no menos de tres o cuatro chicos. Es decir, para calefaccionar sus casas necesitan por lo menos dos o tres garrafas por semanas, las cuales, en pleno invierno, no conseguimos a menos de $ 40”, reflejó. Por último, aclaró que en el sector ya comenzaron a “organizarse” y piensan “llegar hasta las últimas consecuencias”. “Una vecina es abogada y ya nos está asesorando legalmente porque no vamos a pemirtir que nos estafen”, sentenció.

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