Usuarios de varias líneas de colectivos expresaron su malestar por los inconvenientes con los pases de tarjebus.
INCONVENIENTE. Advierten que los pases se dañan fácilmente.
Pasajeros de distintas líneas de colectivos expresaron su malestar por las fallas en las tarjetas magnéticas, ya que -según dicen- después del cuarto uso ya dan como error y no se pueden utilizar.
De acuerdo con lo que expresaron a EL LIBERTADOR, la mayoría de las tarjetas presentan ese inconveniente; en tanto que lo más engorroso de todo es que existe un solo centro habilitado para el recambio.
"En mi caso llevo acumulado casi 10 tarjetas, y entre todos sumo casi 100 pesos sin poder ocupar. Se me hace muy difícil concurrir a la sede de tarjebus para el reclamo", sostuvo un pasajero de la 104.
Similar relato dio otro usuario, quien destacó que lo mismo ocurre con los pases escolares, por lo que se hace necesario proponer alguna alternativa al planteo.
"Al final se termina gastando el doble, ya que la tarjeta de 20 pesos sólo funciona hasta los 10 pesos, y se tiene que comprar otra. Es casi una estafa", destacó.
En ambos casos reconocieron que más allá del enojo de la falla, el mayor malestar tiene que ver con la falta de previsibilidad de contar con una sola sede para reponer.
A estos se sumó otro relato, en el que incluso hay veces que sólo se utiliza una vez y ante el menor roce ya quedan prácticamente estropeadas.
En tanto que desde la empresa afirmaron que en todos los casos se hace la devolución de la tarjeta, y que incluso las nuevas -sin contacto- saldarán todos esos problemas que habitualmente ocurren.
En estos casos, son mucho más rígidas y no se dañan tan fácilmente como las magnéticas: el usuario compra la tarjeta a 7 pesos, luego recarga el valor que esté a su alcance y la máquina hace una lectura de código.
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